CRÍTICA DE LOGAN

Por Francis Díaz Fontán
 
Esta peli es histórica a varios niveles ya que es la primera vez en la saga que, a excepción de Bryan Singer, un director repite (todos los demás directores de la saga sólo han realizado una), es la última peli de Hugh Jackman como el personaje que le dio la fama, ya que ha decidido cerrar su etapa como Lobezno definitivamente y , si computamos en números romanos, esta es la peli de los XMen número X, ¡nada menos!.

Y debo decir que la saga llega a este “X-Men X” por todo lo alto, transcendiendo a su género como pocas veces se ha hecho en el género de pelis de súper-héroes, haciendo gala de una calidad, tanto artística, visual y narrativa, como dramática, y, como novedad, incorporando el elemento meta-narrativo, quizá diciéndonos, en cierto modo, por qué la continuidad en la saga es tan errática y contradictoria.

Lobezno nos confirmará durante la película, ayudado por viejos cómics, que se escribió mucha ficción sobre sus aventuras, en que muchas cosas son mentira o mera adaptación de eventos reales, lo que me parece una forma muy hermosa de decirnos que si las cosas han cambiado mucho de una película a otra, es porque ninguna está contando las cosas como fueron, sino que simplemente las narró gente diferente ignorando la “realidad” y centrándose en la historia.

En un género cinematográfico en que se vigila cada coma para que la adaptación súper-heróica de turno cuadre milimétricamente dentro de la continuidad de su universo, las pelis de los X-Men se precian de poner la historia por delante, centrándose en lo que quiere contar, e ignorando los diálogos, eventos pasados, e incluso edades de personajes, que limitarían la capacidad del narrador, o le obligarían a dar excesivas explicaciones.

El resultado son diez películas muy diferentes, análogas en en sus términos y conceptos, pero distintas en sus efectos y tratamientos, que oscilan entre la sobriedad naturalista de X-Men (Bryan Singer, 2000), hasta la aventura más
colorista de X-Men: First Class (Matthew Vaughn, 2011) o el drama de acción realista más crudo y deprimente, pero también inspirador y tierno de esta joya que es Logan (James Mangold, 2017).

Tras la interesante, aunque errática y carente de intención clara X-Men: Apocalypse (Bryan Singer, 2016) y la cómica y delirante Deadpool (Tim Miller, 2016), podría decirse que Logan es la tercera película de mutantes que nos llega en apenas un año cerrando un triplete muy variopinto en el que Logan aporta el sabor melancólico, la madurez, y el realismo, y el gusto por cada uno de los aspectos del cine.

Así, la calidad inunda cada aspecto del film, desde el elemento visual más insignificante hasta la labor de cada uno de los actores, en que observamos que incluso los secundarios tienen algo que contar, destacando entre ellos Stephen Merchant como Caliban, y el siempre notable Richard E. Grant.

En definitiva, Lobezno es una peli que no os debéis perder, con elementos muy reconocibles, pero única en la saga.

Lo Mejor: Jackman y Stewart, tanto juntos como por separado; Los cómics de sus viejas glorias, que contrastan radicalmente con el ambiente lúgubre de la peli, y el realismo visual de la cinta.

Lo Peor: Si encontráis algo, me lo decís ;)

 
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