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CRÍTICA DE EL EXPERIMENTO DEL DR. QUATERMASS

Por Ramón Ruestes
 
La Hammer durante los cincuenta apostó entre otras cosas por la adaptación de seriales televisivos de éxito. Quatermass fue uno de ellos. La Hammer ya había tanteado con la ciencia ficción de vez en cuando (Spaceways), y la serie creada por Nigel Kneale , "The Quatermass experiment",estuvo siendo un éxito total en la BBC, y la elección de Anthony Hinds (productor) de plantearle la adaptación a Michael Carreras, fue acertadísima. Pues “El experimento del doctor Quatermass” sería uno de los mayores éxitos de la Hammer, y en parte, responsable de que la casa se especializara en el fantástico a lo grande, pues por todos es conocido el importante trabajo de la Hammer en el género, tanto fantástico como de terror. Ya en esta cinta podemos ver algún sentido homenaje a algún clásico de la Universal, "Frankenstein" sobretodo, preludio de lo que vendría a continuación en la Hammer, con todas esas nuevas revisiones de los míticos monstruos. Se incluye en la cinta de Val Guest incluso la escena del encuentro del monstruo con una niña.

No resultó muy difícil para la Hammer conseguir los derechos de "The Quatermass experiment", dado que mantenían buenas relaciones con la BBC. Carreras y Hinds pronto tuvieron listo un guión a cargo de Nick Kneale, y este se lo mandaron a Val Guest. Val Guest se encontraba por aquel entonces de vacaciones con su esposa en Tánger, y tras leer el guión, y animado por su esposa, canceló sus vacaciones y regresó a Inglaterra dispuesto a dirigir la película. La Hammer quiso cubrirse las espaldas para asegurar que la cinta, que iba a costar unas 45000 libras, tuviera una buena distribución mundial. Y para ello llegan a un acuerdo con la productora estadounidense Lippert, con la que ya había trabajado la Hammer con anterioridad. Estos mandaron a Richard Landau para que trabajara conjuntamente con Nick Kneale en el guión. Pero el toque final al guión se lo dio el propio Val Guest, quién a diferencia de las intenciones de los inversores americanos, le supo dar ese estilo contrario a las películas sobre marcianos de los USA de los primeros 50.

Y es ese uno de los grandes atractivos de la película. Un aire documental, diálogos sencillos y cotidianos al igual que los protagonistas, escenas divertidas, algunas terroríficas. Lo que hizo "El experimento del doctor Quatermass" fue romper totalmente el estilo de las pelis de sci-fi americanas. El tratamiento de la incógnita que alberga la nave procedente del espacio es tratado por Val Guest de manera soberbia, sin entrar en grandes filigranas, atrapa al espectador de manera soberbia. Luego nos encontramos con el misterio que esconde el único superviviente de la nave (obra maestra la escena en que vemos lo sucedido dentro de la nave), y seremos testigos del destino del astronauta (interpretado espléndidamente por Richard Wordsworth) a lo grande en ese estupendo final en Westminster. Como si de un estupendo comic se tratara (No olvidar las adaptaciones en comic, aquí las pudimos disfrutar dentro del clásico "Dossier Negro"). Para interpretar al Quatermass cinematográfico, los inversores americanos importaron a un habitual malvado en los westerns, el irlandés Brian Donlevy, actor ya en caída, pero suficientemente popular (en la serie era interpretado por Reginald Tate).

Como decíamos, la película fue un éxito rotundo. Estrenada en 1955 en el "London Pavillion" y clasificada para adultos. Y un astuto James Carreras exploto ese "atractivo" escabroso de la película resaltando la gran equis en la publicidad, retitulandola "The Quatermass Xperiment". En los USA se estrenó al año siguiente bajo el título de "The creeping unknown", en una versión ligeramente cortada.
 
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