Terror Botánico


Verduras, todos las odiamos de niños. Algunos seguimos haciéndolo.

Las verduras, como tantos otros arquetipos del mal, acaban pasando tarde o temprano por la batidora de la madurez, embellecidas por un aliño de razonamientos y otras salsas. Un ingenuo intento de enmascarar este rechazo primigenio y natural, pues en nuestra imprudencia hemos olvidado tres principios inquebrantables: el mal que no se arranca de raíz nunca deja de crecer, malas hierbas nunca mueren, y la naturaleza siempre se abre camino.

Puede parecernos obvio que nadie se estremezca de miedo en una frutería, o de botellón en un parque, o removiendo una ensalada, o plantando una lenteja en un vaso entre algodones. Nadie espera asesinar a su novia regalándole una rosa, pero… y si…

Muchos autores se han visto sacudidos por esta delirante duda en algún momento de sus carreras. Plantas antropófagas, árboles zombie, musgo fantasma, enredaderas asesinas, hortalizas con mala uva… un desfile de villanos imposibles que ha sembrado el pánico en la literatura (“Perdido en la pirámide" de Louisa May Alcott, “La Planta" de Stephen King, “El Manzano" de Daphne du Maurier), en el cómic (“Man-Thing" de Marvel, “The Heap" de Airboy, “Splatter Film" de Junji Ito) o en los videojuegos (“Obscure 1 y 2", de Hydravision, “D2" de WARP, “Waxworks" de Accolade).

Pero es sin duda el cine el que mejor ha sabido exprimir esta rama del Terror, sea bebiendo de otras fuentes o aportando genialidades de su propia cosecha (y otras no tan geniales que bien merecen un tomatazo, aunque como dice el dicho, hay de todo en la viña del Señor). Os dejo con una completa macedonia de títulos, emparejados por temática, por si alguno quiere replantearse ser vegano o ecologista.