Villanos de Videojuegos


ANDREW RYAN





VISTO EN: Saga Bioshock.

Visionario. Filántropo. Tirano. ¿Demente? Andrew Ryan, nuestro antagonista durante la mayor parte de Bioshock, es posiblemente uno de los villanos más carismáticos y que ha suscitado mayores elucubraciones de los últimos tiempos. Su diseño, creación y posterior evolución hasta lo que conocimos en el juego final, tienen esa textura de las cosas hechas con precisión y saber hacer. No en vano es un personaje no protagonista que ha recibido muchísimo más pensamiento y tiene connotaciones mucho más profundas que la mayor parte de los personajes principales de cualquier otro juego.

En parte por el cuidado que se puso en todo el diseño y escritura de Bioshock, y en parte por las aficiones de su creador Ken Levine (del estudio 2K Boston), Andrew Ryan es un personaje no solo creíble, sino reconocible en seres de carne y hueso. La estética años 40 de Bioshock pedía a gritos un villano alejado del estereotipo. Pero el propio desarrollo de la historia y el trasfondo de esta perturbadora historia propició que un villano basado en hombres de negocios, filántropos y filósofos de mediados de la primera mitad del siglo pasado se transforme en un estereotipado megalómano y estridente dictador atrapado en su propia jaula de oro: la ciudad submarina de Rapture, altar al objetivismo moral, al capitalismo desenfrenado y a la mayor gloria del hombre por encima de dioses y gobiernos.

Según Levine, obsesionado con La fuga de Logan y los escritos de Huxley, Orwell y la escritora de origen ruso Ayn Rand (en cuya figura se basa casi por completo Ryan), la idea de un villano de marcado carácter filosófico, incluso político-social encajaba a la perfección en el mundo submarino y utópico que estaban creando para Bioshock. No fueron conscientes del tamaño que estaba adquiriendo su criatura hasta el (para algunos) anticlimático encuentro entre Andrew y Jack (el protagonista del juego), donde toda la carga filosófica del personaje se une a una personalidad viva, cercana y llena (como todos nosotros) de miedos y defectos. No obstante, si tenemos en cuenta las profundas creencias a las que se agarra incluso en los últimos momentos de su mayor obra, con Rapture arrasado por la guerra civil y a punto de ser destruida; Andrew Ryan es desde luego un personaje de convicciones. Eligiendo morir como vivió, en sus propios términos, para demostrar la diferencia entre “el hombre que elige y el esclavo que obedece”, Ryan se muestra en sus últimos momentos fiel a los ideales que marcaron su vida, incluso mientras los retorcía y traicionaba para mantener vivo el paraíso que lo estaba condenando a muerte.


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