Los hechizos de James Wan


Todos hemos sentido terror en algún momento de nuestra vida. Ya sea cuando éramos pequeños y creíamos que algo se hospedaba debajo de nuestra cama o, a lo mejor ahora, (seguro que no soy la única), todavía arrastra algo de ese miedo pero lo enfoca más a la oscuridad, porque de ella sí que no te puedes escapar y puede salir cualquier cosa. Al monstruo de mi cama lo maté hace tiempo enterrándolo entre miles de cajas de zapatos y ropa. Casi que me da hasta pena. No obstante, hay personas que no pertenecen al reino de los mortales y son capaces de reírse de estos miedos y hasta dominarlos para crear nuevas formas de aterrorizar. Este es el caso de James Wan, un genio del terror que se ha convertido en la peor pesadilla de más de una persona.





James Wan es un director de origen malayo que comenzó tímidamente dirigiendo cortometrajes, que más adelante verían la luz en la pantalla grande. Fue por el año 2000 cuando dio su primer paso a la cima con el corto de Stygian, en el cual una pareja se pierde en un mundo llamado "El Exilio" y tienen que encontrar la forma de volver al mundo real. Sin embargo, lo que parecía un buen comienzo se transformó en paseo fantasma ya que hicieron caso omiso de él. Pero, al igual que los espíritus al manifestarse la primera vez y no ser escuchados, él no se rindió y decidió volver a probar con otro corto que marcaría un antes y un después dentro del género del terror; Saw.

Que comiencen los juegos

Solamente fueron necesarios ocho minutos para que James Wan abriera los ojos al mundo y hacerle ver que estaban ante una nueva maravilla del terror. Para ser más exactos, fue la escena de la trampa del oso invertida la que permitió a James Wan hacerse un hueco en el mundo del cine. Aunque fue un año después cuando Saw se estrenaría en los cines estadounidenses, trayendo consigo un éxito abrumador que le dio la oportunidad de convertir la película en una de las mejores sagas de terror de la historia de la que ya no sería director sino productor. Tres años después, volvería a querer ser el culpable de nuestras pesadillas con Dead Silence, (Silencio desde el mal). Una película en la que Jamie investiga la misteriosa muerte de su mujer hasta acabar en Ravens Fair, un pueblo azotado por una maldición de una ventrílocua asesinada años atrás. Desafortunadamente (e injustamente) la crítica no fue benévola con ella y la convirtió en uno de los trabajos de terror más flojos del director malayo. Aunque, personalmente yo aún miro de reojo a las marionetas y desde el silencio para no llevarme malas sorpresas, porque nunca se sabe…



(James Wan junto a Cary Elwes en el rodaje de "Saw")


Pero no sólo de pan vive el hombre, y James Wan tampoco, y aunque quiso especializarse en el género de terror, también se aventuró a probar otras ramas. Así nació Death Sentence, (Sentencia de muerte), una adaptación de la novela de Brian Garfield, en la que Nick, (Kevin Bacon), decide tomar la justicia por su mano tras la brutal muerte de su hijo en un ritual de iniciación de una banda local. Y siguiendo esta "aventura" también dirigió el cortometraje, Doggie Heaven, una comedia en la que un joven atropella sin querer a un pobre perro, y éste a su vez, muere a manos de su dueña. La sorpresa viene, en que el joven al morir no va al "cielo normal" sino al de los perros y tendrá que averiguar qué hacer para ir al correcto. Para su mala fortuna, ambos trabajos quedaron muy lejos de ser buenos y la crítica fue severa. James Wan aún no estaba preparado para salir de su género hasta unos años más adelante con otro proyecto que nos sorprendería.

Una nueva clase de terror

Llega 2010, y con él, el Festival Internacional de Cine de Toronto y a su vez el regreso de James Wan al género de terror con la gran cinta; Insidious. Y pese a que peca de ser predecible, supo hacerse con la crítica fácilmente, hasta tener tal éxito que le permitiría también convertirla en saga, aunque solamente sería director de las dos primeras. cuenta la historia de una familia que se muda a una antigua casa, en la que un día el hijo mayor del matrimonio cae en misteriosamente en coma. Desde entonces, la mujer empieza a ver cosas extrañas que la aterrorizan y deciden volver a mudarse. Aunque lo que no sabían es que el problema residía en su hijo, al que estaban intentando poseer.



(Insidous 2)


Tres años tuvimos que esperar para volver a tener miedo con Insidious: Chapter 2. Si nos gustó la primera entrega, ésta nos dejaría con la boca abierta, ya que, tenía todo lo que nos faltó en su predecesora. Supo atar cabos que quedaron muy sueltos, y nos sorprendió con giros argumentales raros de ver en una película de este género cinematográfico. En esta ocasión supo ganarse de verdad al público y muchos de nosotros suspirábamos por una tercera parte. Desafortunadamente Insidious: Chapter 3 no estuvo dirigido por Wan y además en lugar de una secuela era una precuela de la primera parte…