San Sebastián 09: Resumen del día 4
El cuarto día de la
XX Semana de Cine Fantástico y de Terror se presenta cargadito; documentales, exposiciones, ruedas de prensa, entrevistas, cortometrajes, terror actual, reencuentros nostálgicos y hasta cine 3D!
Vayamos por partes, como diría el copado asesino británico. La variedad sigue siendo el encanto principal de la Semana, durante la mañana, asistimos al pase de prensa en el Teatro Principal para ver un documental que será proyectado aquí mismo mañana, para el público.
“¡Viva la muerte! Autopsie du nouveau cinéma fantastique espagnol”, es el generoso título del experto documentalista francés Yves Montmayeur, que trabajó anteriormente en estudios sobre Haneke y el Cine Japonés entre otros. El autor, igual o más generoso aún que dicho título, expone una visión peculiar, sublimada y accidentalmente polémica sobre el Fantaterror español moderno y la nueva generación de cineastas. Da un repaso, comenzando desde “REC” (como era de esperar), al trabajo de Balagueró, Plaza, Cerdá, Alex de la Iglesia, Amenábar, Del Toro y Bayona, y dedica también un espacio a los Festivales más relevantes de nuestro país, Sitges y San Sebastián, dejando hueco para comentar brevemente el modelo de industria español, con la Filmax de Julio Fernández (puro en boca) a la cabeza, y su proyecto de Fantastic Factory, a la que augura un futuro espléndido haciendo malas cábalas, como es sabido.
Los directores de horror son presentados como figuras trágicas y atormentadas, y el cine español como modélico a nivel internacional, algo que tendrá que debatir y rebatir en la rueda de prensa justo a continuación en el Teatro Victoria Eugenia, y que os resumiremos ampliamente dentro de pocos días, junto a otras entrevistas y declaraciones.
Ya son las 17:00, es la hora de
“Mutants”, el largometraje de otro francés, David Morley, pero tendrá que esperar los 3 cortos que le preceden.
El primero,
“The Last Breath”, británico, sorprende con un concepto tan simple como terrorífico como poco o nulamente explotado, tanto en largos como en cortos, amateurs o profesionales. David Jackson plantea un mundo de repente sin oxígeno, así de sencillo, así de espeluznante y definitivo. Sus personajes, un grupo de buzos, descubren esta fatalidad al salir a la superficie, y olvidarán la amistad para luchar a muerte por el oxígeno de sus equipos de buceo.
“Jaulas”, de Juan José Molina, desarrolla en forma de animación y pocos minutos una historia surrealista y desubicada, preciosista y cruda al mismo tiempo, de difícil comprensión pero eficaz, sobre un hombre que lleva jaulas a su espalda, y la cabeza con alas que escapa de una de ellas.
El tercer corto también es animado, pero se vale de unas formas y una técnica completamente diferentes. Platige Image, el prestigioso estudio responsable de cortos archiconocidos como “The Cathedral”, busca impresionar al espectador de nuevo rizando el rizo con
“Chick”, haciendo acopio de una forma visual de narrar realmente increíble y sobrada de creatividad.
Con este buen sabor de boca, encaramos finalmente la esperada película francesa. David Morley, sentado justo delante de nosotros, como todos los directores, sube al escenario para presentar su
“Mutants”. Parece majo e ilusionado, y dedica al difícil público de San Sebastián un largo discurso que termina acortando por la impaciencia del mismo.
La película se define al instante dentro de la nueva corriente de cine de terror, tonos azulados, texturas sucias, una cuidada fotografía, que evoca frialdad y tristeza a la par que belleza, interpretaciones sobrias en personajes contenidos… y sin embargo, y al igual que su compañera “Vertige”, peligra de moldearse como un carrusel de tópicos de manual y refritos con un bonito envoltorio.
A los 20 minutos el público, que había demostrado hasta entonces una educación impoluta, empieza a estar inquieto en sus butacas, y no porque la película cause terror precisamente. Se oyen tímidos y aislados comentarios jocosos, el comienzo de una espiral que ya nos es familiar desgraciadamente. Y de pronto hay un estallido de carcajadas absolutamente inapropiadas en una escena de drama que atañe al afligido protagonista. Los directores suelen acudir al cine para ver la reacción del público a sus películas, servidor prefiere ver la reacción del director a dicho público, y ocurre lo que era de esperar. David Morley, conteniendo una mezcla de sorpresa e indignación en su rostro, aprieta una tecla de móvil al azar para que se ilumine la pantalla y acerca el aparato a la oreja fingiendo que le están llamando, y se va de la sala para no volver nunca más. Una reacción lógica y comprensible.
Quizás al igual que muchos, y me incluyo en el saco, pecó de ignorancia por no saber que en este Festival se tiene por deporte la destrucción sistemática de películas, así ha sido desde el principio, y es la fama que se ha ganado. Puedo entenderlo, pero ni lo apruebo ni lo comparto, sigo creyendo que es algo bochornoso, porque no es un Festival de cine cutre precisamente, donde sí es normal y hasta sano este tipo de ambiente. En un ciclo de monólogos de humor nadie grita aterrado ni sobrepone a los chistes frases siniestras de Poe o Lovecraft, sería de la misma estupidez que en nuestro caso.
Retomando lo importante, la película, al término ni “La Cosa” ni “La Mosca” han parecido fuentes de influencia, salvo en detalles meramente superficiales. “Mutants” es un refrito de “28 Semanas Después”, bien rodada, entretenida, pero definitivamente no “la película francesa” del año, cuya corona sigue ostentando “The Horde”.
Al igual que en Sitges, el siempre imponente
“Alien” de R. Scott babea en pantalla grande, cosa que siempre se agradece, y encaja perfectamente en el ciclo “Metal Hurlant”, y la exposición de H.R.Giger que comentaba hace unos días. El biomecanoide xenomorfo acapara el Teatro la próxima hora y media para cerrar la tarde.
Son las 22:00. Es de noche, “La Noche”, sería mejor decir, ya que la única proyección que veremos es ni más ni menos que un clásico entre los clásicos,
“La Noche de los Muertos Vivientes” de George Romero. Otro regreso a la nostalgia que esta vez nos viene en clave de modernidad, ya que estamos ante su versión coloreada y en 3D.
Tras la tradicional intro animada de la Semana, el director y coordinador José Luis Rebordinos agradece en el escenario el buen trabajo que ha permitido hacer la primera proyección 3D en este Festival. Reparten las gafas 3D a la entrada y comienza la película, que causa sensación durante los primeros minutos, hasta que la gente se acostumbra, le pasa el efecto, y retoma su afición a llamar la atención y joder las películas. La película está bien coloreada, aunque a ratos parezca un cuadro animado de Andy Warhol, y el 3D está logradísimo, un buen trabajo técnico, sin entrar en valoraciones sobre si era realmente necesario el esfuerzo. Como curiosidad, desde luego, es muy recomendable.