Sentenciados a No-Muerte



PÁNICO EN LA RESIDENCIA (The Stay Awake, 1987), de John Bernard

Condenado: William John Brown, alias: “Ángel de las Tinieblas”

Cargos: Violar y asesinar a 11 mujeres.

Ejecución: Cámara de gas.

Antes de exhalar su último aliento en la cámara de gas, en 1969, Brown, el autoproclamado “Ángel de las Tinieblas”, juró regresar de la muerte y asesinar a los hijos de sus ejecutores.

Años más tarde, en 1988, un club de chicas de la escuela católica St. Mary, que antiguamente había sido la cárcel, trata de reunir fondos organizando una noche de vigilia dentro de la escuela. El reto se complica cuando las chicas y su profesora de ciencias, Mrs. Walton, descubren que están encerradas junto al espíritu de William John Brown, reencarnado en un malvado demonio.

“The Stay Awake” (o “Stay Away”, frecuente chascarrillo al que invita su pésima calidad), fue la primera y última ponzoña perpetrada por John Bernard, y más que permanecer despierto, lo que anima es a cabecear en el sofá. Para ser la típica caspa ochentera adolece de lentitud, flojera y mojigatería, apenas muestra destapes o muertes en pantalla, aunque contrarresta con profusos diálogos de besugo, más la presencia de un demonio negro, ratuno y presuntamente hediondo, con bombillas rojas en los ojos, que para colmo de males es tímido y prefiere acechar desde el confort de las sombras (eso, o que a Bernard le daba vergüenza mostrar semejante mojón de plástico en pantalla).