La Familia Addams: Retrospectiva



Scooby-Doo conoce a la familia Addams (“Wednesday is missing”) (Hanna-Barbera) 1972

Cuando Hanna-Barbera decidió aprovechar los derechos de los personajes que poseía, como Laurel y Hardy (el gordo y el flaco), o Batman (Adam West) para hacer crossovers con su personaje estrella de la época, el divertido, comilón y cobarde perro detective Scooby-Doo, la opción de hacerlo coincidir con la familia Addams sacó del ostracismo a los personajes, tras la cancelación de su serie. Para ello, contaron con dibujos de los personajes que eran idénticos al comic (aunque recoloreados), y encima, con las voces de los actores originales, que mayoritariamente recuperaron sus papeles.





Se trata de una historia animada de 40 minutos, en la que Scooby-Doo y sus amigos empiezan con su furgoneta atrapada en un pantano. Buscando ayuda, llegan a la casa de los Addams. Tras algunos sustos, a costa de Lurch, Cosa y la decoración de la mansión, son contratados por Gómez y Morticia para cuidar de su casa y su familia mientras ellos se van de su enésima luna de miel. Al poco tiempo, un ave monstruosa sobrevuela la mansión, Miércoles desaparece, aparecen notas amenazantes contra los Addams y el grupo de detectives se dedica a buscarla por la propiedad de los Addams. Tras muchos sustos más, se descubre que Miércoles ha estado todo este tiempo escondida jugando al yoyó con su araña (en una variante del episodio “My son, the chimp”, de la serie clásica, haciendo ella lo que hacía Pugsley), y que los responsables del engaño del monstruo y de los anónimos son los vecinos, disfrazados, que quieren ahuyentarlos, por miedo. Morticia y Gómez vuelven, se reencuentran con la familia y los detectives se van en su furgoneta, que Lurch ha remolcado de donde estaba atrapada con sus manos.

Cuando Scooby y sus amigos están a cierta distancia de la mansión Addams, se encuentran accidentalmente en su furgoneta con un “regalo” del tío Fétido, un explosivo cómicamente grande que detona ruidosamente. Suponemos que todos los héroes sobrevivieron, aunque levemente chamuscados, en la línea de los dibujos animados de toda la vida.
Morticia y Gómez: Idénticos en diseño a los personajes de las viñetas de Charles Addams, pero con las voces y la personalidad de Carolyn Jones y John Astin. Tienen buenos momentos, y repiten algunos gags de la serie. También protagonizan la divertida subtrama de su luna de miel, en escenas como la que aparecen pescando. En general, se les nota en plena forma y divirtiéndose.

Miércoles y Pugsley: Jodie Foster pone la voz a Pugsley. No, no es una errata, es Pugsley y no Miércoles, toda una curiosidad. Pero ahí empieza y acaba lo interesante respecto a ellos. Nuevamente, son como en la serie de los 60, y no los comics, salvo por su aspecto. Y aun así Miércoles, con voz de Cindy Henderson, viste de rosa y sonríe frecuentemente, demostrando que siempre es posible alejarse un poco más. Ella y su hermano incluso aparecen jugando en el parque al final con otros niños. Poco más que decir al respecto…

El tío Fétido: Jackie Coogan, de nuevo, aunque está bastante desaprovechado a lo largo del episodio.

El resto de la familia: Ted Cassidy vuelve como Lurch, mientras que Janet Waldo pone voz a la abuela. Aparece Cosa, que aquí es dibujado como un ser verde, quizá para que no dé miedo a los niños una mano humana amputada sin cuerpo, pero con vida propia.

Lo mejor: Es una historia muy divertida, puede ser que de lo mejor que se ha hecho con Scooby-Doo.
Lo peor: Se aleja a veces mucho del espíritu de las viñetas originales, y los niños Addams están nuevamente mal adaptados. No obstante, este mediometraje genera cariño, no antipatía, aunque esté muy atenuado todo.

Legado: Revitalizó la franquicia de la familia Addams, dando pie a dos nuevos intentos de resurrección con John Astin.


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