La Familia Addams: Retrospectiva



Halloween con la familia Addams (1978)

Tras haber llamado la atención del público de nuevo con su crossover animado con Scooby-Doo, pero haber descarrilado con su propia serie animada, los productores televisivos pensaron que era un buen momento para el retorno del reparto original, y con ello, dar nueva vida a la serie, que había demostrado mantener una altísima popularidad en sus numerosas reposiciones, con lo que dieron luz verde a un telefilm, que de haber tenido éxito habría generado una tercera temporada. Ésta fue una gran oportunidad, que desgraciadamente se perdió por culpa de un guion muy torpe y de escasa gracia y que intentaba excesivamente ser gracioso y estar a la moda. Resulta triste que en vez de elegir a los guionistas originales de la serie, se optara por otros vinculados a “La familia Monster”, excelente serie pero que no posee el mismo estilo, del mismo modo que resultan extraños los nombres de guionistas elegidos para el relativamente reciente piloto fallido de la familia Monster, “Mockingbird Lane”, que intentaron darle un tono más Addams que Monster.

El interés de este telefilm del 78 radica en reencontrarse con el reparto original, y ver que siguen interpretativamente muy en forma (además de que siguen la mayor parte cabiendo en los mismo trajes, incluyendo a una Carolyn Jones que por aquel entonces ya lucharía contra el cáncer, en una batalla que tristemente estaba condenada a perder). También comprobar qué fue de los niños Addams cuando crecieron. Y poco más. Por lo general, es un “Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal”, la misma clase de secuela tardía fallida, solo que aquí los actores no merecen la más mínima queja por su labor, sino completos elogios, en especial Carolyn Jones y John Astin.





La historia empieza cuando Gómez debe irse unos días de casa, y deja con su esposa a su hermano gemelo, Pancho. Gómez está muy celoso de su hermano, porque piensa que le va a robar a Morticia (de hecho, Pancho lo intenta, aunque Morticia pasa olímpicamente de él, y se lo dice un par de veces de forma bastante mordaz, que casi suenan a lo Christina Ricci). Hasta aquí funciona muy bien (si el piloto hubiera durado esos 20 minutos, la renovación habría estado garantizada), pero la cosa desgraciadamente empeora mucho pasada la introducción. Pugsley y Miércoles ya son mayores, y tienen dos hermanos menores, que casi parecen clones o gemelos de ellos de pequeños, llamados Pugsley Jr. y Miércoles Jr. Paralelamente, vemos a unos ladrones que quieren entrar a robar en la mansión, que han puesto micros por todas partes y alucinan con la excentricidad de la familia, y de vez en cuando mandan espías disfrazados (un concepto que da para muchos más líos y equívocos que los que la película genera). Su “plan maestro” consiste en colarse en la casa, aprovechando una fiesta de disfraces con la ayuda de unos dobles de Gómez y Morticia que han contratado. A la fiesta se presenta Ophelia, la gemela de Morticia, que acaba haciendo buenas migas con Pancho. Gómez, loco de celos, vuelve repentinamente, y es reiteradamente capturado por los ladrones o confundido entre la ensalada de gemelos. Finalmente, Miércoles, el tío Cosa y la policía lo resuelven todo y los malos acaban en la cárcel (aunque el jefe de la banda llega a prisión “ablandado”, después de haber pasado por el potro de torturas del tío Fétido). Los Addams cantan un villancico de Halloween (!) y todo acaba. La película naufraga en un océano de gemelos y mal guion, que ni siquiera consigue sacar nada bueno de la premisa de enredo que busca, y desperdicia a los actores. La idea argumental no es mala del todo, pero falla la ejecución.

Charles Addams, creador de la familia Addams, no ahorró en vida adjetivos para machacar este telefilm, por cierto.

Gómez y Morticia: Perfectos, como siempre. John Astin y Carolyn Jones demuestran un entusiasmo enorme por sacar adelante el proyecto, que comete el grave error de no tenerlos juntos en pantalla más de 10 o 20 minutos, tirando al traste una de las mayores virtudes de la serie original, su inmensa química. Ver a Morticia darle réplicas bordes a Pancho Addams da una nueva dimensión al personaje, que antes era dulce y siniestra a partes iguales, y aquí resulta más enérgica, pero la película tampoco aprovecha el concepto. Jones y Astin, languidecen a lo largo de la película, sin nada bueno que hacer, y su esfuerzo resulta en balde.

Extrañamente, Gómez no hace de su hermano gemelo, sino que es otro actor el que tiene el papel. Dado que el 90 % del tiempo Pancho se comporta como Gómez, e interactúa con la familia como si fuera él, parece como si hubieran empezado a filmar con este actor “por si acaso” sin tener la certeza de que John Astin volvería y luego hubieran hecho un apaño chapucero a lo Ed Wood al conseguir ficharlo de nuevo.

Miércoles y Pugsley: Vuelven Lisa Loring y Ken Weatherwax. Miércoles adulta está estudiando música y puede hacer explotar el vidrio con su canto, un gag que parece que les encantaba en los 70, porque en el retorno de la familia Monster (“Munster´s revenge”), en circunstancias muy similares a ésta, en forma de telefilm fallido que podría haber generado una serie de no haber fracasado, un personaje, pariente de los Monster, con los mismos rasgos que el Fantasma de la ópera de Lon Chaney, pero acento italiano, tenía el mismo poder. Pugsley se ha hecho doctor brujo en África.

Aquí se cambian un poco las tornas respecto a la serie, porque Ken Weatherwax casi no tiene papel, mientras que Lisa Loring hace un poco más, e incluso salva la vida de su padre tres veces seguidas hacia el final. Su interpretación y personalidad de Miércoles adulta encaja algo mejor (no mucho) con las características de la Miércoles siniestra de las viñetas originales que su versión con 6 años (al menos ya no está todo el rato sonriendo como de pequeña, y no sonrisas siniestras precisamente), aunque carece de carisma y no hace ni dice nada realmente interesante, ni llega a hacer nada mínimamente siniestro, pero sí muestra una apropiada gelidez. Como Miércoles adulta es claramente mejor que todas las desnatadas Miércoles adultas de la versión musical, pero ni la mitad de carismática que la Miércoles adulta de Melissa Hunter.

El tío Fétido: Jackie Coogan, muy envejecido y que parece estar mal de salud. La escena en la que atrapa en el potro de torturas al jefe de la banda de ladrones es de lo poco divertido de la película.

El resto de la familia: Ted Cassidy vuelve como Lurch, y aunque se luce un poco cuando espanta a los secuaces musculosos que ha contratado la banda de ladrones o en la escena en la que intenta ligar poniendo su “mejor” sonrisa, en general no tiene ninguna escena brillante, más allá de las que pueda mejorar con su actuación.

Lo mejor: Volver a ver al reparto original, y saber qué fue de la familia después de tanto tiempo. Las interpretaciones de Carolyn Jones y John Astin, contra viento y marea entre la hecatombe general del proyecto.
Lo peor: El guion: duele pensar que pese a arrastrar una enfermedad terminal, Carolyn Jones se esforzase tanto por un material que valía tan poco la pena, aunque la idea de resucitar la serie era buena.

Legado: Mató la franquicia durante más de una década, aunque mantuvo intacta la reputación del reparto, hasta el punto de que John Astin consiguió papeles o cameos en diversas adaptaciones posteriores, mientras que Carolyn Jones, Jackie Coogan y Ted Cassidy fácilmente lo habrían logrado también, considerando su magnífica reputación, de no haber fallecido. Vista hoy, es una rareza, que se hace soportable gracias a sus actores, y que parece de visionado necesario para completistas y fans de la serie clásica. Pese a sus amplias deficiencias, merecería el lanzamiento en DVD que desde hace mucho se le niega, aunque solo sea por completismo.


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