La Familia Addams: Retrospectiva



Parte IV: La polémica de “Miércoles Addams Adulta” (“Adult Wednesday Addams”) (2013-5)

Una serie web protagonizada y escrita por Melissa Hunter, que adaptó a la perfección el personaje de Miércoles Addams, jugando con la premisa de que Miércoles se ha hecho adulta y se ha mudado a Los Ángeles. Lo que en un primer borrador parecería una parodia acabó convirtiéndose en una adaptación muy inteligente y exquisitamente fiel, que atrajo a mucho nuevo público a la franquicia, y satisfizo a los seguidores de toda la vida, antes de su abrupto, forzoso (y para muchos inmerecido) final, motivado por obligaciones contractuales de los poseedores de los derechos de los personajes de Charles Addams con la compañía que actualmente prepara la próxima adaptación cinematográfica.

La serie contaba las andanzas de Miércoles entre las personas “normales”, buscando un apartamento para alquilar, buscando empleo, conociendo gente y, muy frecuentemente, lidiando con la muy molesta estupidez ajena (macarras que la insultan, hipsters que la hacen perder la paciencia, pijas que no recogen la caca de su perro haciendo que Miércoles la pise, estrellas mediáticas de pacotilla que le faltan al respeto, etc…). La serie encajaba perfectamente con las películas de los 90, la serie animada y la serie con actores reales de esa década, pero también con las viñetas de Charles Addams, por supuesto.





“Adult Wednesday Addams” era principalmente deudora de la Miércoles Addams de Christina Ricci, pero posee la suficiente personalidad propia para no ser una mera fotocopia, lo cual es uno de los mayores incentivos de la serie, saber transmitir un producto fresco e innovador, dentro de una franquicia que lleva más de medio siglo cultivándose sin parar.

Melissa Hunter explicaba en entrevistas que le interesaba mucho captar el tono y el estilo propio de la familia Addams, y que para ello realizó una amplia labor de documentación repasando las películas, la serie y el comic, pero que principalmente esta serie canaliza a la Miércoles de las películas (con lo que inherentemente, cabría añadir, también a la del comic).

El éxito cosechado incluyó críticas muy favorables en medios tan relevantes como PEOPLE Magazine, Los Angeles Times y Huffington Post, y otros populares como MTV, Moviepilot.com, Marie Claire, Buzzfeed, HelloGiggles, LAWeekly, BloodyDisgusting, Bustle, así como millones y millones de visitas en Youtube, siendo el contenido de la familia Addams que más visitas acumuló en esta web (más de 8 millones), con diferencia, seguido por los vídeos de escenas de la Miércoles de Christina Ricci, hasta el momento de la supresión y retirada de la serie web de todas las plataformas en las que oficialmente podía verse.

Los episodios son muy breves, de 3 a 4 minutos generalmente, y se centran en una única situación, siguiendo con ello el estilo de las viñetas originales de prensa. En general no hay continuidad entre ellos, aunque algunos desarrollan la historia de Miércoles y su nuevo novio/víctima, mientras que otros muestran sus peripecias laborales.
La Miércoles Addams de los episodios pese a ser adulta (de veintitantos), es totalmente canónica (fría, psicópata, sádica, inteligente, ingeniosa, independiente, sarcástica, siniestra, etc….), y tiene diálogos mordaces para enmarcar. Resulta muy gratificante comprobar que la serie recapturaba el espíritu del personaje, entroncando de nuevo con las películas, tras el fiasco de adaptación del musical que arruinaba todo lo que era divertido, oscuro, ingenioso y carismático de ella. También ignoraba otras adaptaciones que devinieron en vías muertas, como la tercera película, con lo que tampoco hay, por ejemplo, referencias al Valszheimer. Así que, básicamente, ofrecía al público de toda la vida lo que siempre había querido volver a ver, combinando los elementos clásicos con un enfoque fresco, para conectar con un público adulto que ha crecido con la franquicia, y al mismo tiempo, con una audiencia joven.

En esta línea temporal su abuela ya ha muerto (el fantasma se le aparece para incordiarla) y Miércoles se ha ido de la mansión familiar para desarrollar su propia vida, con sus propios recursos sin depender de la fortuna de los Addams (aunque antes de irse saqueó un buen puñado de doblones de oro del mausoleo). Los sucesos de la vida cotidiana a las que se enfrenta sacan lo mejor y lo peor de sí misma y son un festival de humor negro inteligente y respuestas cortantes como cuchillos.

En el piloto está viendo un piso que quiere alquilar, en una entrevista con sus dos propietarias, una de las cuales parece más consciente que la otra de la maldad de Miércoles, y más conforme avanza la entrevista. A Miércoles le interesa el piso y pregunta si se admiten mascotas. La respuesta es negativa, y en ese momento surge un rugido monstruoso del maletín de Miércoles, y ella con absoluta frialdad procede a estamparlo de un golpe, tras lo cual niega tener mascotas. Aterrada por lo que va diciendo Miércoles y haciendo, una de las propietarias pregunta si “va a matarlas mientras duermen”, a lo que con tranquilidad Miércoles responde que “yo no cago donde como”. La mascota monstruosa del maletín vuelve a rugir, y ella vuelve a estamparlo, incluso más violentamente, salpicándose la cara de sangre de monstruo, pero sin ni siquiera pestañear. Pese a todo, las propietarias aceptan alquilarle el piso. No obstante, al final del episodio, Miércoles da a entender al público, con una frase, que tal vez sí esté considerando matarlas….

El carácter de Miércoles como asesina en serie está implícito en la serie, aunque sólo al final del último episodio de la primera temporada (“Planned Parenthood”) vemos una situación en la que claramente acaba de matar a alguien, y aun así, el crimen se comete en una elipsis. Hay otras situaciones en las que también es inmensamente probable que haya resultado de muerte, como en el episodio “Dog Walker” (Miércoles pisa una caca de perro mientras pasea a tres perros, se encara con la propietaria del mismo, y ésta le responde de forma grosera y zafia, ocasionando una terrorífica reacción de Miércoles), en el cual incluso se sugiere que ha hecho lo mismo que hace allí con al menos tres personas anteriores (de ahí los tres perros que pasea Miércoles). A diversas personas, en el episodio “The flea market”, de la segunda temporada, las marca como “asesinables” a corto o medio plazo, e incluso planea incendiar el lugar donde transcurre el episodio.

La serie tampoco duda en mostrar sus habilidades criminales: en un episodio se muestra que sabe abrir cualquier cerradura, y en otro se dice que “está entrenando sus habilidades para cometer perjurio”.

Entre la primera y la segunda temporada hay un episodio fuera de continuidad, “Ghouls night out”, en el que Miércoles visita a unas amigas fantasmas en un caserón gótico (el único escenario que aparecerá en la serie que coincida estéticamente con la mansión donde se crió Miércoles). En dicho episodio, Miércoles, en una “noche de chicas”, explica a sus fantasmagóricas amigas que les agradece que la hayan invitado a pasar la noche, porque estaba bajo las incomodidades de la investigación por la “misteriosa desaparición” de su último novio (tendremos que temer lo peor para él). En un diálogo posterior, Miércoles se lamenta de que no se puede cambiar a los hombres, y que no se puede convertir en un maníaco homicida a quien no quiera serlo. Posteriormente, llega un repartidor de pizzas a la mansión, y literalmente, las dos fantasmas lo devoran sangrientamente. Aun así, y pese a ello, Miércoles hará una de las suyas, y conseguirá dar un terrorífico susto a sus “amigas”, al amenazar con ponerles en la televisión una comedia romántica…. El episodio no es tan bueno como los otros (no por casualidad está fuera de continuidad, fuera de los 13 episodios que componen la serie, 6 en la primera temporada y 7 en la segunda), y hasta resulta demasiado explícito y sangriento, pero es curioso de ver.

Pero el capítulo que hizo famosa y viral la serie fue “Wednesday VS the catcallers”, en el cual Miércoles está paseando tranquilamente por la calle cuando unos macarras la insultan gravemente desde un coche. Miércoles investiga y descubre dónde viven, tras lo cual va a visitarlos para darles la oportunidad de disculparse. Ellos no sólo se niegan, sino que vuelven a burlarse de ella, y rematan la cuestión afirmando que “estaría más guapa si sonriera más”. Poco después, Miércoles consigue su horrible, prolongada y humillante venganza sobre ellos.





En otro episodio de los episodios más exitosos, “One-night stand”, comprobamos que Miércoles ha ligado y la vemos despertarse a la mañana siguiente en la cama con el chico en cuestión. Cuando él se despierta y ve que ella lo está mirando fijamente, se lleva un gran susto. “Pareces un fantasma”, le dice, y ella lo toma como un cumplido y se lo agradece. Él le pregunta sus datos de contacto, como su número, y ella le da su número del manicomio. Él le dice si tiene Facebook, y ella responde que “no quiere ponérselo tan fácil al FBI”. Cuando el chico le pregunta a Miércoles si él le gusta, ella responde: “¿Sigues vivo, no? De nada”. Al final del episodio, Miércoles dice que cuando quiera verlo, ya sabe dónde encontrarlo, con lo que no hace falta que le dé sus datos, y cuando ella se va, él descubre que Miércoles lo ha dejado encadenado por los pies. La historia continúa en el episodio “True Love”, final de la segunda temporada, en el que vuelven a encontrarse y él (que tras mucho esfuerzo logró zafarse de las cadenas) le declara su total y absoluto amor, tras lo cual Miércoles le da una respuesta muy gélida, sarcástica y en su línea, y se marcha.

Curiosamente, como muchas adaptaciones, también la serie insistía sutilmente en que Miércoles tiene un lado levemente vulnerable (enterrado bajo la nieve y el hielo, por así decirlo). En el mencionado episodio “True Love”, Miércoles, antes de que él se le declare, le cuenta a su enamorado (el de “One-night stand”, al que ella apoda “el cachorrito”) la anécdota de una vida pasada suya, en la que ella se dedicaba a liberar esclavos durante la guerra de secesión americana, y él (antes de reencarnarse en “el cachorrito”) era un soldado sudista que intentó salvarle la vida a ella, pero fue tiroteado 37 veces en el pecho por sus compañeros, y murió. Pocos días después, la antepasada de Miércoles se suicidó con veneno “por motivos no relacionados” con la muerte de él, recalca, aunque al decirlo casi parece que ella misma sea consciente de que está tergiversando los hechos al eliminar la correlación entre una muerte y su suicidio, y luego incluso introduce hasta la posibilidad de que todo sea una mentira. Melissa Hunter sabía expresar las “emociones” (o los vestigios de ellas) y los pensamientos del personaje muy bien, pero muy sutilmente, en la línea de lo que hacía Christina Ricci, parecía haber estudiado bien su interpretación. Es como la Miércoles de la película de 1993, que no parecía querer reconocer que pese a su atrofiada empatía, había empatizado con Joel, por haber pasado por las mismas experiencias traumáticas.

También había capítulos en los que Miércoles intentaba ayudar a las personas “a su extraña manera”, como aquel en el que va a la peluquería e intenta reconfortar a la estresada peluquera, o el de su clase de conducción donde le explica el sentido de la vida al profesor, y el cómo lo cambia una experiencia cercana a la muerte, y lo beneficiosa que puede ser para priorizar lo realmente importante. Lo interesante es que tenía toda la razón en lo que casi todo lo que decía en esos episodios. El episodio también tenía su parte divertidamente ligera, como una réplica muy ingeniosa, cuando el profesor de conducción le dice que tenga cuidado, que casi mata a alguien atropellándolo, y ella le responde que no la insulte, que ella nunca “casi mata” a alguien.

La serie no incluyó apariciones de otros miembros de la familia Addams además de la Abuela. Esto, curiosamente, también creó ambigüedad sobre si Pugsley seguía vivo y suelto por el mundo en esta versión adulta de Miércoles, o si finalmente ella encontró el modo de aniquilarlo, pese a su invulnerabilidad aparente. Tampoco se hizo referencia a Joel Glicker, ni afirmando ni negando que existiese en esta línea temporal, o que hubiese sobrevivido o no a cierto susto de muerte.

Con un presupuesto mínimo, la serie consiguió ofrecer un producto que honraba el legado macabro de la familia Addams, de mucha calidad e ingenio, que merecería haber dado el salto al cine, ya que desde el guionista Paul Rudnick en “La familia Addams: la tradición continúa”, nadie había alcanzado esas cotas tan geniales de humor vitriólico al adaptar al personaje. La serie casi hacía desear que en el improbable pero feliz caso de que alguna vez se hiciera una tercera película sobre la Miércoles Addams de Christina Ricci, el guion debería ser obra, directamente o en colaboración, de Melissa Hunter, que ha demostrado una habilidad tremenda en la caracterización del personaje y en ilustrar sus rasgos más interesantes y memorables. De hecho, como actriz, la propia Melissa Hunter sería posiblemente la segunda mejor Miércoles, situada entre la insuperable Christina Ricci y la Nicole Fugère de 1998.

Es obvio que “Adult Wednesday Addams” es mejor que las versiones más malas o mediocres de los Addams (el musical, la tercera película, etc…), y un perfecto antídoto frente a ellas, pero cabe reseñar que comparada con las mejores adaptaciones (las dos primeras películas de los 90, la serie de los 60), no gana, pero sobrevive a la comparación, lo cual es mucho.

La serie duró dos temporadas, y fue repentina y polémicamente suprimida (generando abundantes quejas de su público por dicha supresión) para pavimentar el paso a la nueva película animada en stop-motion de la familia Addams, que se prepara desde hace un par de años, y que parece en dique seco desde que Tim Burton perdió el interés en el proyecto y se desvinculó del mismo. Aun así, por contrato con MGM, explicaba la fundación “Tee & Charles Addams” a todos y cada uno de los muchos de fans que escribieron mails de protesta, “no puede haber otra adaptación de los personajes de la familia Addams hasta un año después del estreno de dicha película”, por lo que “Adult Wednesday Addams” es imposible e inviable, en tanto en cuanto utilice el nombre y la estética del personaje.

Mucha publicidad negativa le ha caído encima a la fundación Addams por esta acción, y en puridad, cabe decir que parte de esta publicidad negativa no es merecida. Vistas las cosas con frialdad en vez de demonizar a la fundación Tee & Charles Addams, por estas acciones, lo cierto es que desde un punto de vista meramente jurídico, estaban ejerciendo su derecho legal, presionados por otros. Es obvio que, jurídicamente, estaban en posibilidad de actuar como lo hicieron, y más si temían ser demandados por MGM por incumplimiento de contrato, al haberle cedido los derechos en exclusiva, y analizándolo desde la posible perspectiva de los ingresos que recibía la serie, por visitas y publicidad. En EEUU hay jurisprudencia del Tribunal Supremo que protege las parodias como “fair use”, y permiten su existencia, sin pagar derechos de autor, pero viendo la serie resulta obvio que más que una parodia, era una continuación directa y fiel del concepto.

Dicho esto en aras del pluralismo y en descargo de la fundación, también es imprescindible remarcar que sus acciones dejaron un mal sabor de boca, y que, a título personal, quien esto escribe duda mucho sobre que la proyectada película animada consiga ser ni la mitad de buena que esta serie, y más si renuncia a continuar con la continuidad clásica, y no logra reclutar a Tim Burton, que aunque no esté en su punto más álgido, es alguien que parece haber nacido para ponerse al timón de la franquicia. Y desde luego, si la persona que esto escribe tiene que elegir entre dar su simpatía a la fundación o a Melissa Hunter, se la da completamente a Melissa Hunter, por haber hecho una de las más grandes adaptaciones de los Addams, de la que el mismísimo Charles Addams estaría orgulloso.

La última imagen que distribuyó Melissa Hunter como Miércoles Addams mostraba a Miércoles entre rejas, esperando el momento de quedar libre y volver a la acción. Un momento que para esta encarnación de Miércoles puede que nunca llegue oficialmente, aunque a nivel de ficción, sabemos que Miércoles no se quedaría encarcelada para siempre: tiene a su padre, y Gómez siempre supo repartir los fajos de billetes adecuados para librar a su hija de todo mal. Ojalá fuese tan sencillo en la vida real, y una serie tan brillante como ésta pudiese resucitar así de fácil, en vez de estar atrapada bajo un laberinto jurídico.

Si “Adult Wednesday Addams” era un perfecto sustitutivo de verdaderas y oficiales secuelas de las películas clásicas, por lo menos nos queda “The Lizzie Borden Chronicles”, con Christina Ricci, como el sustitutivo del sustitutivo. La miniserie de ocho capítulos, continuando con el muy exitoso telefilm sobre Lizzie Borden antes mencionado, también con Christina Ricci (insuflando al personaje grandes dosis de carisma, simpatía y mala leche), que trituró records de audiencia en su canal, se esfuerza mucho por conectar con el humor negro propio de la familia Addams (incluso los guionistas reconocen en entrevistas la conexión con el estilo Addams), y rinde múltiples tributos al clan Addams, incluyendo el primer plano de Christina Ricci sonriendo al final del episodio piloto mientras suenan gritos de terror (ejem, el final de la segunda película), Lizzie protegiendo a los inocentes (mujeres maltratadas o un perrito) a su psicopática y sangrienta manera, o lidiando con vecinos que la odian irracionalmente y demás acciones muy Addams, en una ambientación de terror gótico, aunque la violencia estilizada que incluye es mucho más gráfica y sangrienta que en cualquier episodio o película de los Addams, y por supuesto, la serie no deja de tener personalidad propia, e independiente de los Addams, al margen de lo muy compatible que resulta con el público de esta franquicia.
Afirma Christina Ricci que encuentra los papeles de psicópata los más interesantes y divertidos, porque “le permiten hacer cosas que no haría en la vida real”, y ciertamente, se la ve aquí disfrutar mucho como Lizzie Borden, y más viendo cómo le permite canalizar a la otra gran psicópata de su carrera, Miércoles.

En un guiño muy Miércoles, las víctimas de Lizzie son gente muy desagradable que se lo gana a pulso: banqueros codiciosos, criminales, maltratadores, gangsters, pornógrafos, periodistas corruptos, y mucha, mucha gente hipócrita. En cierto momento, Lizzie cuantifica que ya lleva 27 muertos a sus espaldas. Y lo más importante es que casi todos los crímenes los comete por amor a su hermana Emma, para protegerla y darle una vida cómoda y agradable, aunque Emma a veces se comporte de forma ingrata.

Aunque, sustitutivos aparte, ojalá MGM termine haciendo una gran película sobre los Addams, que es lo que su público se merece, para rendir tributo a los más de 50 años de adaptaciones que esta magnífica franquicia lleva a sus espaldas.


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