Duelos de Personajes Icónicos



Barón Doctor Victor Von Frankenstein (Peter Cushing) VS Doctor Herbert West (Jeffrey Combs)





El primero procede de “La maldición de Frankenstein”, estrenada en los 50, y sus múltiples secuelas para Hammer, que se extienden durante tres décadas, y el segundo proviene de “Reanimator”, de los años 80, y sus dos continuaciones, que también prolongaron la historia a los largo de tres décadas.

De entre todos los Doctores Frankenstein que existen (todos inspirados en la novela de Mary Shelley), el elegido aquí ha sido el de Hammer, por sus cualidades psicopáticas, que son las que más coinciden con Herbert West, tal y como Jeffrey Combs lo interpreta, a partir de los relatos de Lovecraft.

Ambos son científicos brillantes y psicópatas integrales. Expertos en la reanimación de tejido muerto, utilizan métodos diferentes. El primero, se vale de la cirugía y la electricidad para obrar el milagro y jugar a Dios. El segundo utiliza una fórmula fluorescente de su invención para devolver la vida a los muertos recientes.

Son personajes de épocas diferentes, separados por más de un siglo. No obstante, al final de su segunda película, “La venganza de Frankenstein”, el Doctor Frankenstein es sometido a un proceso de reanimación y se convierte en uno de sus propios monstruos, sin sufrir deterioro cerebral, gracias a la intervención de uno de sus ayudantes, que le aplica sus procesos. Vamos a suponer esto como la posible conexión para que un Dr. Frankenstein anciano pueda coexistir con un Herbert West joven (o simplemente, para evitar una excesiva racionalización, tomemos como hipótesis de laboratorio un universo narrativo en el que convivan en la misma época, lo que el lector prefiera).

Los dos personajes son despiadados, y harían cualquier cosa, incluyendo matar, para respaldar su ciencia demente y sus experimentos sádicos. Si hay algo de decencia en Herbert en su primera película, ésta se pierde en las secuelas, que le muestran como totalmente cruel. En cambio, el Dr. Frankenstein desde el principio no duda en asesinar para obtener las piezas corporales que necesita para sus monstruos, incluso a personas a las que conoce y cuyo trabajo respeta. De niño ya era frío y emocionalmente distante.

En ambos casos, los experimentos de estos científicos locos nunca alcanzan la perfección y solo sirven para crear monstruos sanguinarios, y satisfacer sus vanidades científicas. A veces, Frankenstein utiliza a sus creaciones para que se deshagan de sus enemigos. Sin embargo, rara vez los monstruos de Herbert West poseen esa instrumentalidad. En ambos casos, a largo plazo ninguna de las dos camadas de monstruos es útil para sus creadores, sino más bien un peligro potencial.

Victor posee mayores recursos económicos que Herbert, pese a tener ambos una vida de proscritos y fugitivos. Los ayudantes cuya atención atrae Victor Frankenstein, además de más numerosos, son más útiles y leales. El “efecto llamada” de la reputación del Dr. Frankenstein es mucho más notorio.

Ninguno de los dos es especialmente prodigioso en combate. Sin embargo, West tiene más experiencia luchando contra múltiples monstruos y manteniéndolos a distancia, como demostró en su tercera película, “Beyond Re-Animator”, atrapado en una prisión peleando con reanimados, al final con facilidad, y ello le permitiría contrarrestar el hecho de que el Doctor Frankenstein dispusiera de mejores y algo más fieles criaturas que utilizar contra él. En un enfrentamiento directo entre los dos, sin criaturas de por medio, el Dr. West es más joven y fuerte que el Dr. Frankenstein, y ello podría inclinar la balanza en su favor. Además, Herbert West posee un producto químico que inhalado puede causar inmediatamente infartos.

El Dr. Frankenstein es mucho más manipulador, y recurre con cierta frecuencia al soborno. Posee mayores habilidades sociales e inteligencia emocional que Herbert West, y podría crear de este modo un escenario en el que tuvieran ventaja durante su enfrentamiento, posiblemente recurriendo a terceros.

No obstante, cabe destacar que los dos son especialmente racionales y astutos, y que son hábiles logrando sus objetivos personales, muy igualados.

Conclusión

No hay una ventaja clara para uno u otro, pues sus fortalezas y debilidades quedan equilibradas. Además, siendo tan inteligentes y teniendo metas compatibles, lo más probable es que pese a que las circunstancias les obligasen a enfrentarse, lograsen llegar a un entendimiento y colaborar para lograr perfeccionar sus respectivos tratamientos. Es decir, muchos de sus experimentos son muy semejantes, más allá de la reanimación, por ejemplo, los hallazgos sobre la energía que el Doctor West llama el “bioplasmo” en “Beyond Re-Animator” son equivalentes a las tentativas del Doctor Frankenstein por atrapar el alma humana tras la muerte, y poder situarla en otro cuerpo, de “Frankenstein creó a la mujer”.

Los dos no descartan alianzas con otros científicos, y sus “agendas profesionales” son muy compatibles, en tanto en cuanto buscan el mismo objetivo. Incluso, teniendo en cuenta “La novia de Reanimator” (ejem, homenaje a “La novia de Frankenstein”), podría decirse que si existieran en el mismo universo, West admiraría al Doctor Frankenstein y lo consideraría un precursor de su obra.

Otra cosa sería que una vez alcanzado el objetivo, el Dr. Frankenstein encontrase el cerebro de West útil para injertarlo en una nueva criatura que diseñase, o que Herbert tuviese la loca idea de reanimar al Doctor Frankenstein, cuando éste muriese de extrema vejez, pero en ambos casos ello solo haría físicamente monstruoso a un ser humano que mentalmente ya lo era. Y la cosa seguiría quedando en empate….


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