Las adaptaciones de Stephen King: Casi un subgénero
Por J. Antonio López
Probablemente el liderazgo dentro del competitivo territorio del best-seller no haya estado muy definido durante los últimos años debido a la coexistencia habitual en los primeros puestos de las listas de ventas de autores como John Grisham, Michael Crichton o Tom Clancy, y fenómenos sociológicos como Bridget Jones o Harry Potter. Sin embargo, todo el que fue adolescente durante la década de los 80 recuerda, y tiene en su estantería ejemplares que lo demuestran, que el rey indiscutible de la literatura rápida durante muchos años fue Stephen King. Incluso en los 90, aunque las ínfulas metafísicas y pseudointelectuales de Anne Rice atrajeran a muchos lectores ávidos de una renovación en la novela popular de terror, King se ha mantenido y se mantiene en las librerías con dignidad, convertido en un clásico del género.
Para explicar el exitazo de las novelas y casi del mito de Stephen King se podría comentar la naturalidad con la que introduce las criaturas terroríficas de toda la vida y los elementos sobrenaturales en ambientes de la más cotidiana América profunda, y también el hecho de ser bastante más imaginativo y variado (dentro de los estrechos márgenes que el mercado permite) que otros autores de best-sellers. Sin embargo, como suele ocurrir, el azar jugó también un papel importante y King tuvo la inmensa suerte de que las dos primeras adaptaciones de sus obras al cine las llevaran a cabo ni más ni menos que Brian de Palma y Stanley Kubrick. A pesar de lo discutidas, y en cierto modo discutibles, que fueron tanto estas novelas como sus adaptaciones a la pantalla, y del tópico menosprecio que el cine de terror ha tenido siempre entre buena parte de la crítica y del público, la repercusión de "Carrie" y "El resplandor" hizo que King se convirtiera rápidamente en uno de los escritores más comentados por la prensa, en una referencia para el género, y en un auténtico filón para Hollywood y, por extensión, para las librerías de todo el mundo.
CARRIE : EL COMIENZO En 1976, tan solo dos años después de la publicación de su primera novela, llegaba a los cines la primera adaptación de una obra de nuestro hombre. "Carrie" era una película de terror de instituto sobre una chica con poderes paranormales en una época en la que Hollywood, tras el exitazo de "El exorcista" , ya no relegaba el género de terror a la serie B. Entre la avalancha de películas de temática parapsicológica, un territorio hasta entonces prácticamente virgen en el cine mainstream, destacaron las adaptaciones de obras de King. Al margen de lo oportuno y lo acertado de la idea de la novela, Brian de Palma colaboró mucho a convertir "Carrie" en un título destacado de la época con secuencias tan impactantes como la primera y traumática menstruación de la protagonista, y especialmente la desatada traca fina. No obstante, como siempre en su cine, el estilo heterodoxo y recargado de De Palma tiene sus detractores.
La siguiente adaptación de King fue una serie de TV producida por la CBS inspirada en una historia de vampiros, "El misterio de Salem"s lot" ; su autor fue un nombre muy conocido por los amantes del género, Tobe Hooper (La matanza de Texas). El éxito fue considerable e incluso una versión reducida se exhibió en salas de cine en varios países, entre ellos España (bajo el delirante título de Phantasma 2, con el que se intentaba colarla como secuela de "Phantasma" , un éxito anterior).