"Blade Runner 2049": Entrevistamos a la actriz Ana de Armas

De Cuba a Madrid y de ahí a Hollywood. Con sus 29 años de edad, Ana de Armas ha demostrado tener clara su meta desde el principio, y parece que lo ha conseguido. La actriz protagoniza Blade Runner 2049 junto a Harrison Ford y Ryan Gosling y nos hemos sentado con ella en Madrid para hablar de su carrera, la película y su futuro.

Ya habías abierto tu carrera internacional pero esto ha sido como un bautismo de fuego, ¿lo has vivido así?

Ha sido una mezcla de todo, de mucho orgullo por formar parte de esta película y también de momentos con muchos nervios, miedos, incredulidad, de todo un poco. También he estado siempre muy inspirada y sabía que estaba en las mejores manos. Ha sido lo más importante que he hecho en mi carrera a nivel artístico, personal y técnico. Cinco meses de mucho aprendizaje en todos los sentidos.

¿Cómo ha sido la relación con Denis Villeneuve? ¿Cómo era el ambiente en set? ¿Le veías tranquilo?

En ese set no había nadie tranquilo, (risas) es imposible no sentir el peso de lo que significa hacer esta película. Por eso se tardaron treinta años en hacerla, la gente involucrada en ella estaba esperando, primero a tener la historia adecuada y segundo a alguien que supiera hacerlo y que tuviera una visión fuerte y concreta para manejar este material. Denis es el director perfecto para hacerlo. Él quiere mucho a los actores y nos respeta, entiende lo difícil de nuestra profesión y es muy agradecido, muy generoso y abierto. Hace cine de autor, va al corazón de la historia y de los personajes, trabaja de manera muy artesanal y está muy pendiente de todo, no sólo mira que tal queda todo en el monitor. Desde el primer minuto está a cargo de todo, desde escoger el material del vestuario a los colores, las luces, los diseños de los sets, todo.

¿Sentiste pánico en algún momento?

Por todo. (risas) Por no decepcionar a Denis tras escogerme en el casting, por estar a la altura de los actores con los que iba a trabajar, por la presión de hacer la secuela de una película tan icónica, las expectativas, el inglés, todo.

¿Cuál era tu relación previa con ‘Blade Runner’?

Creo recordar que vi la primera película cuando tenia diez años. No entendí nada. Más tarde la volví a ver y, lo confieso, la vi varias veces porque cuesta entenderla. Dice muchas cosas y cuesta procesar todo eso, te da mucha información y te sientes raro al verla. Es el reflejo de una sociedad difícil de aceptar. Para ser de 1982 es como una profecía de hacia donde íbamos, por eso se ha convertido en algo tan icónico. Estamos muy cerca de eso. Tras verla entiendes porque había un antes y un después en la ciencia ficción.

¿Cómo conociste a Harrison y Ryan?

A Ryan lo conocí en el casting, hubo mucho feeling, nos llevamos genial desde el principio. Harrison llegó el primer día de rodaje a ver a Ryan y él estaba haciendo una escena con una mujer gigante desnuda. Lo habéis podido ver en el tráiler, ya que la mujer gigante era yo (risas). Los sets eran reales, Denis no quería que interactuásemos con una pelota de tenis, todo era real. Ryan miraba de verdad esa pantalla y fue lo primero que vio de mi Harrison. Pero luego ya lo conocí bien, vestida y todo.



Al ser una producción tan grande, ¿cumplió tus expectativas? ¿Y Harrison? Porque todos tenemos a Ford idealizado en la cabeza.

No tenía, en el buen sentido, muchas expectativas. Nada de lo que hubiese podido imaginar estaba cerca de lo que eso fue. Fue muchísimo más de lo que yo tenía en mente. Sobre Harrison, ser el protagonista de una película es mucho más de que tu personaje sea el principal, es una cuestión de actitud en la vida, eres la persona a la que todo el equipo, técnico y artístico, va a mirar y a seguir. Tú energía y lo profesional que seas, el humor que tengas…lo vas a contagiar. Esa es la experiencia que la gente se va a llevar y tanto Harrison como Ryan tienen eso, la experiencia con ellos ha sido increíble. Fue un rodaje difícil, de mucha energía, disciplina, de estar muy enfocado, emocionalmente agotador. Si no es por ellos y Denis, aunque la película hubiese quedado bien, es algo que te puede marcar, y eso es lo que me llevo. No han perdido la frescura, aun se emocionan y les apasiona su trabajo. Es algo muy bonito.

Los sets han sido reales, no hay casi digitales. ¿Cómo es la experiencia de trabajar en esos decorados?

Imagínate, en cualquier otra película contemporánea o de época podemos sacar información de lo que fue o lo que es y sabemos por donde vamos. Aún no hemos llegado al futuro así que sentir eso sensorialmente es prácticamente imposible. Los sets estaban hechos artesanalmente, eran muy detallistas y crearon una atmósfera en la que sentirlo todo: el ambiente toxico, la lluvia, el frío. Era una pasada, te transportaba a ese universo, lo vivías. Como actor te da mucha libertad para improvisar porque sabes que todo era palpable o real, todo estaba pensado. Fue un regalo.

‘Blade Runner’ no es sólo rodar una película, también lleva una promoción brutal. Es un punto de inflexión en una carrera y una vida. ¿Cómo te preparas para todo lo que va a venir?

No lo sé, me lo tomo como viene, poco a poco. En mi vida pocas cosas han sido planeadas, todo ha sido improvisado. No me gusta anticiparme ni crear expectativas. Desde que decidí irme de Cuba mis padres nunca me han hecho sentir como que tengo que volver a casa con un trofeo o algún merito conseguido, no he tenido esa presión y no pienso ponérmela a mi misma. Las cosas van saliendo, esto es algo inolvidable y parte de la historia del cine, pero no se que pasará mañana, me dejo llevar e intento ser la misma de siempre.

Has hecho algunas películas de terror y ahora esta de ciencia ficción, ¿te interesa moverte en el fantástico?

No todo lo que he hecho ha sido porque quería. Quiero decir, lo he elegido dentro de lo que tenía a mano, pero cuando haces una película de miedo sabes que lo siguiente que te van a ofrecer es otra de miedo, seguro. A veces haces lo mejor que puedes con lo que tienes, es una lucha poco a poco y toma su tiempo el crear tu propio material y decidir que quieres hacer. Tampoco es sencillo que te den la oportunidad de hacer otro tipo de géneros, hacer otro cine y personajes. De todo lo que he hecho me siento orgullosa, estoy feliz con ellas pero ha sido casualidad el hacer tanto género. Cuesta encontrar un personaje femenino interesante para alguien joven… ¡Y encima latina! (risas)

Hablando de latinos, con el tema tan candente de los refugiados. Políticamente, ¿qué dice ‘Blade Runner 2049’ a las nuevas generaciones?

Todos, tanto en la película como nosotros mismo, estamos algo perdidos y siempre buscamos quienes somos y con qué conectamos. Actualmente la gente está mas preocupada por conectar con un teléfono, con internet o con gente que ni siquiera conocen que conectar humanamente. Se han olvidado y perdido los valores y el significado de cosas como el amor, la empatía, la compasión o la tolerancia. Espero que la película en ese sentido asuste y sea una sacudida para la gente joven, que entienda que si no hay nada que realmente te conecte como ser humano, vamos mal.

Para terminar, cuéntanos algo sobre tu personaje.

Hay mucho misterio sobre mi papel porque es una gran sorpresa en la película. Es muy complejo de explicar y también lo fue de hacer emocionalmente. Tiene muchas capas, se va transformando y va aprendiendo. Su punto de partida comparado con donde acaba es totalmente diferente, evoluciona mucho. Interpreto a Joi, la amante de K y su mejor amiga, la única en quien puede confiar y a quien puede decir por lo que está pasando. Está para señalar detalles que él pasa por alto o no quiere ver. Lo empuja a que acabe su misión y encuentre esas respuestas que está buscando.

Por Pablo S.Pastor