Sitges 2017: Día 8 ("Errementari", "November", "Dave Made a Maze")...

A dos días de acabar esta edición del 50 aniversario y con casi todos los cartuchos disparados, a Sitges solo le queda preparar una buena traca final que haga retumbar el agua de sus playas. Las listas de favoritas comienzan a aparecer por las redes sociales, aunque esta redacción se está guardando todavía a ver el programa completo para comenzar a ponderar.

La mañana tenía sabor a euskera. Errementari, la ópera prima del vasco Paul Urkijo, es un cuento folclórico de terror ambientado en pleno Siglo XIX. La historia del herrero (Errementari en euskera) que hizo un pacto con el diablo para poder volver a ver su amada, el oro que supuestamente cargó desde la guerra y el ser infernal que todo lo ata son los puntos principales de una trama de fábula, con sabor a leyenda contada al borde de la hoguera. Un estupendo debut, sin concesiones con su mitología, el látex y los monstruos del infierno. Buena acogida en general para una apuesta complicada, que sale airosa con notable y sin problemas de entretenimiento, imaginación o cariño. Quizás se asoma un premio de efectos especiales por el palmarés.


(ERREMENTARI)

Y creíamos que habíamos visto el WTF del año con la cinta de animación china del pasado martes… pero nos equivocábamos. November, la coproducción entre Estonia, Polonia, Alemania (y alguna más), es oficialmente la película más rara del festival. Rodada en un blanco y negro lleno de luz (la fotografía es espectacular), la película retrata la vida de un grupo de pobres pueblerinos en los bosques de Estonia, conviviendo sin problemas con sus leyendas locales como si se tratara del día a día habitual: monstruos hechos de trozos de herramientas, muertos que vuelven a la vida para pasearse por la sauna o demonios con los que intercambiar almas en los cruces de caminos. Una comedia absurda sobre el choque de clases, el amor imposible y la vida en el campo. Opiniones negativas en general, excepto unos cuantos defensores (levanto la mano).

El toque cuqui ha llegado ya entrada la tarde, con un Cine Prado a rebosar para perderse en el laberinto de Dave Made a Maze. La historia del mencionado Dave, un treinteañero con una crisis creativa importante que un día decide construir un laberinto con cajas de cartón en su salón. Su interior crecerá de manera orgánica y casi infinita, reflejando todos los miedos y deseos de su creador, obligando a que su novia y sus amigos deban adentrarse en su interior para poder rescatarlo. Una especie de Michel Gondry ‘wannabe’, a veces con escenas geniales y otras con pinchadas de rueda sobre un tono que no acaba de saber mezclar. Divertida e imaginativa, pero el efecto festival la hará más grande de lo que quizás es. Una pena.


(DAVE MADE A MAZE)

Mientras algunos alucinaban (para mal) con el pase del documental Caniba (se habla de abandonos masivos en sala), otros nos hemos puesto las galas para recibir al que podría ser el segundo padrino oficial del festival: Takashi Miike, animal imparable con ya 100 películas a sus espaldas. Tres títulos presentados en esta edición de Sitges: la secuela de The Mole Song, la adaptación de Jo Jo’s Bizarre Adventure y el último , en sección oficial y con una buena cosecha de críticas en Cannes, la también adaptación de un manga Blade of the Immortal. La historia de un samurai que no puede morir y la niña a la que ayuda a buscar venganza, en un genial cruce entre ‘Valor de Ley’ y ‘El lobo solitario y su cachorro’. Violentísima, llena de espadazos y chorros de sangre, acción de la buena y personajes icónicos, es seguramente la mejor película de Miike desde ‘Hara-Kiri’. Un chambara modélico cuyas 2 horas y 20 minutos han pasado casi como un pestañeo; doble mérito, teniendo en cuenta que estamos a una altura de cansancio importante en el festival. El público la ha adorado.

Y mañana seguiremos con la recolecta de traca final, mientras que el jurado se reúne para deliberar el resultado a presentar en sábado. Parte de estas últimas revisiones serán para el drama sobre la inmigración con toque fantástico de Jupiter’s Moon, la mezcla imposible entre ‘Scream’ y ‘Atrapado en el tiempo’ que es Feliz Días de tu Muerte, la hipster noña Brigsby Bear o la punkarra adaptación de Neil Gaiman que es How To Talk To Girls at Parties.


(FELIZ DÍA DE TU MUERTE)

Ah, y si nos queda cafeína en el cuerpo nos espera un maratón de madrugada importante: Downrange, Leatherface y Cult of Chucky. Casi nada. Hasta que el cuerpo aguante.

Etiquetas: Sitges 2017