"PREDATOR": Entrevistamos a Shane Black, Olivia Munn y Boyd Hoolbrook

Estuvimos en la presentación de Predator en España y el equipo de la película nos respondió a algunas preguntas relacionadas con ella. Charlamos con los dos protagonsitas principales y con su director y co-guionista, Shane Black.

¿Qué tal es trabajar con Shane Black? ¿Es muy exigente?

Boyd: Shane es increíble, y para conseguir el efecto de su humor icónico tienes que reintentar algunas cosas, probar otras, improvisar. Hay cosas que no se pueden escribir, tienes que reunir a un grupo de actores y decir “vamos a probar esto” y ver lo que no funciona, lo que es bueno y lo que no. Funciona un poco así.

Olivia: El set de la película es un poco un taller de trabajo y pruebas y el producto final realmente ocurre en la sala de edición. El básicamente hacía muchas variaciones, distintas tomas para llegado el momento del montaje conectar todas las tomas que funcionan juntas.

Boyd: También preparar chistes y grabarlos para pegarlos o darles la vuelta más adelante.

The predator no es la típica película de acción y terror. Los personajes tiene mucho corazón y hay mucha comedia ¿Cómo os las arreglastéis los actores para combinar todo a la vez?

Olivia Munn: Cuando trabajas en cualquier proyecto, ya sea de televisión o una película intentas poner todo lo que puedes dentro y para los actores, para mí por lo menos, es necesario llevar tu caja de herramientas de todo lo que puedes aportar, desde comedia, momentos dramáticos, cosas que te han ocurrido en la vida sobre las que te puedes apoyar… pero a veces trabajas con ciertos directores que quieren que hagas el personaje exactamente como él quiere que lo hagas, sin salirte ni una sola línea del guion. En The Predator se nos animaba a que utilizáramos todos los elementos de nuestras cajas de herramientas. Por eso ves toda esa mezcla de géneros, porque teníamos permiso para sacar todo lo que teníamos, además muchos éramos actores de comedia. Mis inicios fueron de comedia, Keegan-Michael Key trabaja sobre todo en comedia, y luego tienes a actores de formación clásica como Boyd y Sterling así que tan solo hizo falta animarnos para que todo eso saliera solo.



Olivia, ¿Cómo fue para ti estar en medio de todo ese grupo de hombretones?

Olivia Munn: Lo que realmente me ha enamorado de esta película es que, todos los seres humanos han evolucionado y en la realidad, todas las mujeres que he conocido, mi madre, mi hermana, mi familia y mis mejores amigas, la madre de Boyd, su madre, son todas mujeres muy fuertes que existen en el mundo real y al mismo tiempo hay hombres como el personaje de Boyd que son fuertes y valientes pero también vulnerables, que pueden estar rotos y cuestionarse a sí mismos ninguno es un cliché y eso es lo que me gusta del conjunto.

No, el protagonista no es el típico héroe de acción.

Boyd: Quinn se cuestiona si es un buen padre o si no lo es. Creo que lo que hace a este filme único es que no se limita al concepto clásico de la masculinidad, o al menos se lo cuestiona. ¿Qué es la masculinidad? La masculinidad es ser padre, masculinidad es hacerte cargo de tu familia y para eso no necesitas un montón de músculos. Tienes que estar bien físicamente para luchar, para ser un soldado pero mucho de lo que hace a un personaje es ver su corazón, sus imperfecciones y creo que esa es la mayor diferencia con la película original, en la que veíamos a guerreros inmaculados y ahora podemos ver que la gente tiene fallos, y no pasa nada. El hijo de mi personaje tiene autismo y es algo con lo que tiene que lidiar en su vida y eso es lo que desafortunada y afortunadamente te hace crecer.

Olivia: oh, eso es muy bonito, creo que lo voy a utilizar alguna vez. Espero que la sociedad crezca alguna vez.

Shane, ¿Cómo fue la experiencia de rescatar a Fred Dekker para ayudarte con el guión después de vuestra colaboración en Una pandilla alucinante?

Shane Black: Conocí a Fred Dekker con 16 o 17 años y aprendimos todo sobre cine juntos, los dos teníamos una química y una energía increíble cuando trabajábamos juntos. Nos gustaban las mismas películas, compartíamos nuestro trabajo entre nosotros, nos pasábamos las páginas para evaluarnos y corregirnos así que realmente no pude pensar en nadie más que en él para hacer este proyecto. Fue como volver a aquella época en la que todo era nuevo para nosotros, todo era estupendo y además es un tipo muy divertido. Hay cierta clase de personas con las que puedes pasarte cuatro años sin intercambiar palabra y en cuanto coges el teléfono continúas la última frase exactamente por dónde la dejaste, Fred es maravilloso.

Una pandilla alucinante fue una experiencia genial, ¡Qué cosa tan extraña! Que cosa tan curiosa, hicimos una película que él describe como cuando, en baloncesto, tiras un triple y de repente, treinta años más tarde entra en la canasta. Nadie conocía la película, nadie le hizo caso y tres décadas más tarde es un éxito.



Exactamente, por eso te preguntaba, porque The predator transpira esa sensación de película de los ochenta y los noventa. Tiene una gran mezcla de géneros pero ¿Quizá te ha picado el gusanillo de volver de nuevo al terror?

Shane Black: Interesante, es divertido porque alguien me ha preguntado qué franquicias me gustan a día de hoy, porque todo parece que son secuelas y la verdad que me encanta lo que está haciendo Marvel, las diferentes secuelas de cada franquicia, todas están muy bien hechas, pero de todas las marcas que hay ahora mismo las que de verdad adoro son las franquicias de Jason Blum. Está haciendo las películas de La Purga, las de Insidious, Sinister, sin él no habría Expediente Warren y todas son algo realmente sólido y elaborado, hay atención al detalle y buenos guiones.

Tienen una habilidad especial para conseguir sacar películas de terror inteligentes con muy poco presupuesto y eso me atrae y me encantaría probar alguna vez. Hay algo realmente guay en el mundo del terror, y yo siempre he amado encontrarme una buena historia de miedo; solía leer a M. R. James, todas sus historias clásicas de fantasmas bien entrada la noche, y para mí no hay nada que se compare a eso. Puedes decir, “Eh, te voy a contar algo terrorífico” pero pocas veces lo consigues. Es muy muy difícil llegar a asustar a alguien de verdad. El Exorcista, que es mi película favorita, es perfecta. Algún día, por el hecho de que esa es mi película favorita tendré que regresar a ella y probar en el mundo del terror.

Por Jorge Loser


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