Festival de Sitges 2018. Día 7 ("Ghoshunter", "Burning", "Assasination Nation"..)

La 51 edición del festival cumple de sobras al llegar a su primera semana con, como mínimo, un éxito diario. Buen gusto en la programación y gran cosecha del año para una competición con más de una -y dos, y tres- aspirantes a salir laureadas en el palmarés.

El día no ha podido empezar mejor con una de las macarradas más esperadas: ‘Assasination Nation’ (Sam Levinston, 2018). La historia de un Salem contemporáneo en el que, tras filtrarse las fotos y mensajes de medio pueblo, la población se vuelve loca al más puro estilo ‘La Purga’. Acertado mensaje feminista que no tiene miedo a la brocha gorda, divertidísima y rodada con un estilazo salido de los mejores videoclips de Taylor Swift. Una película obligatoria para la generación Z, que esconde tras su mamarracha fachada un fondo de armario con más sustancia que toda la famosa saga de Blumhouse. Gran candidata a premio del público y muy posible ganadora del jurado joven. Otra sorpresa directa a los mejores puestos de esta edición.


En paralelo el público de el Retiro disfrutaba de ‘Ghosthunter’ (Ben Lawrence, 2018) ‘, notable documental sobre un guardia de seguridad obsesionado con la caza de fantasmas. En la línea de ‘Ícaro’ -el documental de Netflix ganador del Oscar-, el propio director de la película acabará siendo parte de una trama sobre la búsqueda del pasado y el descubrimiento de un sorprendente secreto familiar.

La sección oficial continuaba desde un país todavía no representado este año: Brasil y ‘ ‘Morto Nao Fala’ (Dennison Ramalho, 2018) ‘. La historia de un ayudante de forense capaz de comunicarse con los cadáveres, un hombre apagado y castigado por una mujer dominante que acabará violando las reglas de los muertos al intentar utilizar su don en beneficio propio. Una historia con aire de ‘Tales From the Crypt’, con grandes aciertos visuales y escenas realmente inspiradas, pero que se acaba perdiendo en una trama demasiado alargada. Parece la adaptación de un relato corto con obligatoria duración de dos horas. Eso sí, sus FX son tan impresionantes que sería normal ver como el jurado le otorga el galardón a su apartado técnico.

En Panorama ha caído una de esas pequeñas películas que no pretenden ser más que lo que aparentan: ‘‘Await Further Instructions’ (Johnny Kevorkian, 2018). Se adelanta la Navidad en esta película ambientada en nochebuena, dónde una familia quedará atrapada en su casa por una extraña carcasa metálica, sin más señal en la televisión que un inquietante mensaje: “no salgan de la casa, esperen nuevas instrucciones”. Decir más sería estropear este capítulo de ‘The Twilight Zone’ en clave británica, con claros toques Carpenterianos y un desarrollo simple pero bien entretenido. Una de estas por cada drama de la sección oficial.


Por último -y repetida, porque se ha visto a las 8 de la mañana- el Auditori ha recibido a ‘ ‘Burning’ (Lee Chang-dong, 2018), ‘ una de las últimas sensaciones de Cannes directa a la sección oficial. Un triángulo amoroso con trasfondo de misterio, cocido a fuego lento y con imágenes portentosas. Los que la han podido ver dicen que es de lo mejor que se ha visto este año, aunque su horrenda programación -séptimo día, malas horas- y su larga duración jueguen en contra de su visibilidad. Podría ser una de esas películas que gana el festival sin haber sido visto por prácticamente nadie. Veremos.

El jueves amanecerá el día con los zombies nazis de ‘Overlord’, continuará con el thriller británico ‘Beast’ y se cerrará con otras dos grandes esperadas: ‘Nightmare Cinema’ (la antología de terror liderada por Mick Garris) y ‘Upgrade’ (el Robocop-wannabe dirigido opr el guionista de ‘Insidious’ y ‘Saw’).

⇩PUBLICIDAD⇩

Etiquetas: Sitges 2018