"The Prodigy": Entrevistamos a su director Nicholas MccArthy. Hoy estreno.

El director de The Prodigy charló con nosotros sobre su nueva película de terror. Veterano del género, su pequeña The Pact tuvo cierto éxito a principios de la década y ahora continúa su andadura con el género de los niños maléficos. Nos contó sus referencias, sus homenajes conscientes y películas de terror españolas favoritas, demostrando que su interés en el género no es tangencial ni oportunista.

En 2014 hiciste ‘At the Devil’s Door’ una cinta con fondo sobrenatural que tocaba el tema de la descendencia diabólica, ¿Estás particularmente interesado por el género de los hijos diabólicos?
Sí, definitivamente es un tema que me interesa. Lo que más me atrae es el conflicto que supone. Si te remites a La Mala Semilla, la madre de todo el cine de niños malvados, ya tienes todo lo que se repite en la mayoría. Te obliga a ponerte en la piel de los padres y preguntarte "si supieras tu hijo era capaz de algo horrible, ¿qué harías? ". Creo que las buenas películas de este estilo, desde El pueblo de los Malditos a La Profecía se apoyan en ese dilema. Al final, The Prodigy trata de ir hacia esa dirección centrándonos en el camino que recorre Sarah, su percepción de lo que pasa tras tener un niño y lo que está dispuesta a hacer por él.

¿Tienes alguna favorita en el subgénero?
Me gustan las que he citado y también una española ¿Quién puede matar a un niño?, que lleva ese conflicto al extremo.

¿Sabes que este año le han dado un premio honorífico por primera vez a su director?
No lo sabía, pero me parece fantástico, últimamente estoy viendo un montón de cine de terror español de esa etapa, como La Residencia, también de Narciso Ibáñez. Es alucinante como adelanta algunos aspectos del terror italiano como Suspiria. También es un cine que me fascina, el terror de Italia de hace unas décadas. Hay una escena de Ópera de Dario Argento que me inspiró para cierto momento de The Prodigy. Y luego claro, está Shock de Mario Bava, que homenajeamos en la escena de sueño de Sarah.

Sí, fue la comidilla de internet ese parecido.
Es una escena que me encanta y quisimos recrearla porque hay ciertos parecidos entre ambas películas. Nos llevó hacerla unas 30 tomas hasta que salió, y aún no nos quedó tan perfecta como a Bava.

¿Ese es el susto que hubo que editar en la sala de montaje?
(Ríe). Todos los periodistas me preguntan por la escena que hubo que cortar. Pero la verdad es que no hubo que quitar nada por ser demasiado intenso. Lo que ocurrió es que en los pases de prueba, pasaba que tras ese susto la gente gritaba tan alto y después se quedaba comentando el momento más de un minuto y se perdían un trozo de diálogo que venía inmediatamente después, perdiéndose detalles clave de la trama. Por ello, estuve hablando con Joshep Bishara (el compositor), que, por cierto en el actor que hace de Bathsheba en Expediente Warren y el demonio de Insidious. Él ha estado en dos de los sustos más icónicos del terror contemporáneo así que le dije, “creo que te hemos alcanzado esta vez”. Solo tuvimos que volver a la sala de montaje a hacer algunos ajustes ahí y en algunos puntos de la película que parecía que no eran necesarios.



No hay, sin embargo, muchos sustos de volumen en The Prodigy.
Yo creo que los espectadores están acostumbrados y saben cuándo hay un jumpscare facilón, es un recurso del que se ha estado abusando los últimos años y ha perdido parte de su efectividad. Pero también se aprecia cuando se hace con cierto sentido.

Se nota que el inicio, toda la primera parte el ritmo es muy veloz, como para saltar por las zonas más conocidas del subgénero.
Hay una serie de tropos que hay que tocar en una película de niños diabólicos, había que sentar las bases sin que resultara aburrido, por ello mantuvimos solo lo necesario, se pueden ver ciertos saltos de información que ya se da por hecha. Para pasar a la parte que más me interesó del guion, el arco de Sarah.

Sí, la verdad es que es una parte refrescante en la película. Todo lo que le lleva a tomar algunas decisiones difíciles.
Cuando plasmamos la primera versión del texto de Jeff Buhler, pensábamos que los productores nos iban a echar. Hay una parte muy intensa en la parte final que muchas personas encontrarán perturbadora. Sin embargo toda la gente a la que se le enseño indicó que era su parte favorita, por lo que Jeff y yo alucinamos por salirnos con la nuestra, tomar esa ruta y no optar por el exorcismo fácil, el final feliz y segur no es nada fácil en el panorama de lso estudios actual. Yo creo que mientras la gente sepa que está viendo una película de género, hay una cobertura para mostrar cosas potencialmente peligrosas. Y esa es una de las razones por las que creo que es un género genial para trabajar, porque esencialmente puedes salirse con la tuya con todo tipo de ideas oscuras.

Además, la película crea su propia mitología, es una idea muy sencilla pero fascinante, da para secuela. ¿Has pensado en hacer la secuela?

(AVISO SPOILERS)

Soy un tipo que vive al día, no sé. Vamos a ver qué pasa con esta, pero sí que tienes razón en que el hecho de la reencarnación da para muchas ideas posibles, no estrictamente relacionadas con Miles. Leímos mucho sobre el tema puesto que, en realidad, hay mucha gente que cree que pasa lo que has visto en la película. Uno de los libros que manejan los personajes existe y nos lo estudiamos antes de hacer la película.


Por último, ¿qué te parece esta etapa que está viviendo el terror? ¿Crees que durará?
Estamos viviendo una de las mejores etapas del género en cuanto a resultados artísticos y económicos, creo sinceramente que es una nueva era dorada que, al menos como espectador, estoy disfrutando muchísimo. El terror puede desaparecer por un periodo corto, siempre vuelve o está ahí de una manera u otra. Es el género en el que me gusta moverme.

Por Jorge Loser.


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