Así fue la genial (y tramposa) campaña publicitaria de "Scream"

Corría el año 1996, una época en la que el cine de terror adolescente estaba de capa caída, cuando dos estrenos lo revitalizaron y volvieron a poner de moda: Jóvenes y Brujas y sobre todo SCREAM, la película dirigida por Wes Craven a partir de un maravilloso guión de Kevin Williamson.

Cuentan que Wes Craven necesitaba más dinero para rodar la película como quería pero que los hermanos Weinstein no estaban muy convencidos del proyecto. Craven rodó la escena inicial de la película, se la enseñó a los productores, y estos alucinaron tanto con lo que vieron que le dieron carta blanca para hacer lo que quisiera.

Realidad o exageración, lo cierto es que la secuencia inicial de "Scream" es uno de los momentos más icónicos de la historia del cine de terror. Drew Barrymore, quien se suponía que era la protagonista principal de la película, moría a manos de Ghostface a los diez minutos de película de forma salvaje.

Sin embargo Craven, los Weinstein y Miramax jugaron con ello en la campaña promocional de la película utilizando a Barrymore en las imágenes que se repartían a las revistas de la época como si su papel en la película fuese tan importante (o más) que el de Neve Campbell, la verdadera protagonista de la cinta.

Por ello, la sorpresa de los espectadores era mayúscula, cuando comprobaban que la película que habían ido al cine a ver, no era un título adolescente más. Era el inicio de las franquicias más importantes que el terror ha dado en la gran pantalla.