Presencias Extrañas
SubGéneros
Argumento
Presencias Extrañas cuenta como Anna (Emily Browning) regresa de una institución psiquiátrica e investiga las circunstancias que rodean la misteriosa y prematura muerte de su madre.
Mientras Anna se recupera de la tragedia, su padre (David Strathairn) se enamora de Rachel (Elizabeth Banks), la antigua enfermera de su madre, y se la lleva a vivir a su casa.
El disgusto de Anna pronto se transforma en horror al aparecérsele el fantasma de su madre, clamando venganza y señalando a Rachel con un dedo acusador. Cuando se padre se niega a escuchar sus advertencias, Anna y su hermana Alex (Arielle Kebbel), investigan el dudoso pasado de Rachel.
Imágenes
Videos
CRÍTICA DE AULLIDOS.COM
| Por Miguel Martín |
 |
Resulta frustrante que el cine de terror moderno se base en una enorme mayoría en remakes de películas de relativo éxito de crítica o público (huelga decir que rara vez suelen igualar a la original, y mucho menos aún superarla). Lo que resulta verdaderamente exasperante es que el actual cine de terror sea tan sumamente previsible como lo es esta “Presencias Extrañas”, donde el tópico se convierte en protagonista principal y los sustos (es un decir) son de manual.
“Presencia Extrañas” es el remake de la coreana “Dos Hermanas”, y pierde en su desarrollo el que era el mejor punto a favor de aquella: la creación de atmósferas. Aquí todo es aséptico, nada causa la más mínima tensión y sus actores no logran otorgar ninguna credibilidad a sus papeles (especialmente las hermanas protagonistas, un error de casting alarmante). Todo queda demasiado estético, como si sus directores únicamente buscaran la complacencia del público juvenil en aras de su vida comercial. Claro está, todo ello juega en contra del misterio, de la inquietud y de un terror que no va más allá del golpe de efecto (y de sonido).
El desarrollo de la película en ocasiones bandea peligrosamente dentro del terreno del telefilm, con un guión basado en madrastras malvadas que quieren acabar de raíz con la unidad familiar. Este papel ha quedado reservado para la bella Elizabeth Banks, que al menos sabe resultar inquietante cuando la ocasión lo requiere. Por el film pulula también el gran David Strathairn, aunque parece andar bastante perdido a cada plano, como si se preguntara que demonios está haciendo en una película de estas características.
Lo peor de “Presencias Extrañas” no es que sea previsible, ni que engarce tópicos encadenados. De hecho, sin ser una maravilla, logra entretener casi todo su metraje. E incluso tiene alguna escena inspirada, y una fotografía a ratos llamativa. Lo peor de esta película, decía, no es que todo lo que en ella narra lo hemos visto en cientos de ocasiones. Lo peor de todo es su final, su inútil intento de realizar un giro que pretende ser ingenioso y solo resulta sonrojante y sin sentido. Y tramposo, excesivamente tramposo. Y es que parece que todo el mundo quiere parecerse a Shyamalan pero pocos lo consiguen. Cuanto mal hizo “El Sexto Sentido” en el género de terror actual… |
NOTICIAS RELACIONADAS DE PRESENCIAS EXTRAÑAS
|
|