CRÍTICA DE SOMNIA. DENTRO DE TUS SUEÑOS

Por Carlos Marín
 
Se consigue con Before I Wake (Mike Flanagan, 2016) un acto de emoción contenida que, por primera vez en la carrera de Flanagan, es la vela a seguir por encima de sus elementos de terror. Monstruos y escenas que por desgracia son una excusa y que por suerte, como en el mejor Shyamalan desde el que se inspira, redondean una capa agridulce con la que hablar de la crueldad intolerable en la infancia y de la obligación de los padres para proteger a sus cachorros de este cruel mundo real.

Tras perder a su hijo pequeño en un fatídico accidente doméstico, el matrimonio formado -en la ficción- por Kate Bosworth y Thomas Jane adopta a Cody, un niño que ha sido rechazado por otros padres y que guarda un secreto en forma de don sobrenatural: es capaz de convertir sus sueños en realidad cuando duerme. Una habilidad que se tuerce cuando comienzan a aparecer las pesadillas que lo persiguen desde hace años y que supondrán un peligro en forma del temido Canker Man.

Pero la criatura que sirve de amenaza no lo es tanto en el apartado, sin duda, más débil del film: su capacidad para inculcar terror. Algo que debe ser deliberado, más viendo la carrera que arrastra su director, para centrarse en los elementos sentimentales que pululan cual mariposas por su trama. El mencionado Canker Man aparece de manera puntual y se apoya más en los efectos de sonido que en su despiadado hambre por las personas que se mueven alrededor del protagonista, elementos que por suerte Flanagan recupera en un concentrado final y que ayuda a comprender hacia dónde iba la película desde su inicio.

Jacob Tremblay, que ya nos dejó noqueados con su interpretación en la galardonada La habitación (Lenny Abrahamson, 2015), vuelve a hacer alarde de su inocencia y su mirada penetrante, "casi" (con unas comillas enormes) eclipsando a los protagonistas adultos. Nadie entiende ni la mirada, ni los morritos, ni el pelo de Thomas Jane, pero si por algún motivo tenía que estar en la película se agradece que Bosworth le haga de parteneir y, a fin de cuentas, de verdadera protagonista junto al niño. La delicadeza con la que madre y niño forman sus momentos más dulces y la evolución de su relación son el tronco del guión, siendo la figura paternal más la de llamar "colega" y bajar a tierra a una madre que todavía sueña -je- con un hijo desaparecido.

Before I Wake se cristaliza como acercamiento al cine fantástico dramático, de formas sencillas y capaz de tocar las partes del corazón a las que no llega en el terreno del horror. Insistiendo, un cuento-lección desde el punto de vista de los adultos y una caricia a las imagenes de amor que se deben transmitir a las nuevas generaciones. De buenas intenciones y buenos resultados, se agradece de vez en cuando films de género que no aporten más cinismo a un mundo que vive inundado ya en él.

Lo mejor: el componente emotivo del film, que no se pasa de frenada.

Lo peor: parece que desmerezca esto su capacidad para asustar.
 
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