CRÍTICA DE PANTERA NEGRA

Por Francis Díaz Fontán
 
Con Black Panther el universo cinemático de Marvel continúa enriqueciéndose y, esta vez, al igual que en Spider-Man: Homecoming (Jon Watts, 2017), o (ya fuera de Marvel, en este próximo caso) Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017) toca abordar a un personaje que ya ha sido introducido en una película coral anterior. Con el primero comparte haber sido introducidos en la misma peli, Capitán America: Civil War (Hermanos Russo, 2016), aunque Black Panther conserva más similitud con la amazona, ya que la película viene cargada de cierta notoriedad de índole social, y así, la primera se preciaba de ser, por fin, el momento de la mujer en el género de súper-héroes (ignorando a Catwoman y Elektra, por mediocres que fueran sus adaptaciones), éste último se ha publicitado como el turno de los súper héroes de raza negra, ignorando tres entregas más que aceptables (alguna incluso brillante) de Blade (1998-2004).

Dicho esto, que no tiene relevancia cinematográfica más allá de lo meramente coyuntural, podemos asegurar que es la primera peli de un súper-héroe africano, y con la que más notaremos ese sabor a África tribal que uno espera de las aventuras de la pantera negra. Y ese detalle impregna todo el film, tanto en su banda sonora, como en su factor visual, como en la propia temática de la peli, y todo ello de manera exquisita, haciendo de la Black Panther una de las más propias del universo.

El casting es redondo de principio a final, Chadwick Boseman repite como el príncipe/rey T’Challa, desarrollando un personaje que ya fue de lo mejorcito de la peli en que se presentó, y Michael B. Jordan, que ha cambiado las llamas de la Antorcha Humana (En la última película de Los Cuatro Fantásticos de Josh Trank, 2015) por enfundarse la piel del villano Killmonguer, está brillante. Se trata de un papel nada obvio en que al igual que el General Zod de Man Of Steel (Zack Snyder, 2013), un villano no es más que “el héroe del bando contrario”, con toda la nobleza del que sólo quiere salvar a su pueblo. Mención especial merecen los personajes de Nakia (la deslumbrante Lupita Nyong’o), la mezcla perfecta entre fuerza, valentía y sensibilidad, y Letitia Wright en el papel de Shuri (hermana del heroe, gran científica y creadora de los gadgets y artilugios al más puro estilo del Q de 007, pero más molón), dos grandes personajes que se muestran como principales apoyos, incluso motores del héroe, sin los cuales, Black Panther sólo sería un nombre.

En definitiva, una de las mejores pelis de súper héroes de los últimos años, menos formulista que algunas de las más recientes, menos obvia, fenomenalmente diseñada, y, como se podía esperar de un producto Marvel/Disney, muy bien empaquetada.

Lo Mejor: El elemento estético, las Doras, y la banda sonora.

Lo Peor: Le sobra algo de metraje.
 
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