CRÍTICA DE BUMBLEBEE

Por Francis Díaz Fontán
 
Después de 5 pelis de la saga Transformers en que el humor ha sido un elemento esencial de las adaptaciones de este famoso juguete de Hasbro/Takara, y más considerando que las dos últimas nadando en el sabor de la parodia de mala manera, suena muy agradecido que llegue una entrega en que se valore el drama de personajes, y, en el caso de esta peli, se retorne al estilo visual y de aventura de los dibujos animados que originaron la mitología para la mayoría de los fans.

Eso es precisamente lo que nos prometía Bumblebee, con unas imágenes de un Optimus Prime súper fiel al juguete original, y una trama sin (atención, que va para largo): cachondeo gratuito, perritos escayolados, amigos gordos atravesando un ventanal de vidrio, robo-mayordomos psicópatas, mini robo-dinosaurios desvalijando la nevera, y un pringado intentando ligarse a la más mona usando sus gestos de loser como principal herramienta.

Todos esos elementos se sustituyen por la amistad de una chica y un Transformer recién formateado, que tendrá que volver a recuperarse mientras ambos se enfrentan a dos terribles villanos del planeta Cybertron. En principio, la cosa promete, y más después de ver un trailer que te transporta a la entrañabñe sensación que tuvimos al ver El Gigante De Hierro (Brad Bird, 1999) o la mismísima ET (Spielberg, 1982).

A eso le añadimos una primera secuencia en Cybertron, en que podemos disfrutar no sólo de unos diseños de Transformers brutales -mucho más inspirados en los originales que las pesadillas tecno-orgánicas que fueron algunos diseños de las pelis de Bay-, que incluso al transformarse lo hacen “por pasos”, como los juguetes, y con el mismo efecto de sonido de los spots de las figuras de Hasbro, y que nos enseña a Optimus tal y como se le representaba en la serie de dibujos, y en que vivimos el mundo transformer de forma mucho más auténtica que en el pasado reciente.

Pues bien, todo eso, desde el sabor a ET hasta el retorno a la fidelidad, o la huída del ridículo de los excesos de comedia de las anteriores, todo eso, que se rasca simplemente viendo el trailer, y que en realidad no tiene una trascendencia mayor más allá de ello, suma el elenco de virtudes de la peli, que se desarrolla de forma correctamente monótona viviendo de lo mencionado y del espíritu ochentero de Stranger Things que se entiende al asumir la condición de precuela de la peli, y que independientemente del elemento precuela, es casi una obligación estos días, en que incluso obras ambientadas en los 50 se han cambiado a los 80 para poder adaptarse a la moda Goonies de estos tiempos.

En cuanto a los actores, John Cena nos trae un personaje muy obvio, al ser una mezcla entre el personaje de John Turturro de las anteriores mezclado con el militar cachas sin cerebro que uno esperaría de unluchador de la WWE con vocación humorística, y Hailee Steinfeld nos trae un personaje muy útil, con más bien poco sabor, y al entero servicio de la historia y del carisma de Bumblebee. Podríamos decir que, en términos actorales, ¡el Escarabajo Amarillo gana por goleada!

En resumen, mejor que las últimas versiones, y aunque correcta, peor de lo que nos esperábamos, no tanto por falta de calidad, sino por pasividad y falta de chispa.

Lo Mejor: La aventura en Cybertron.

Lo Peor: John Cena, y lo obvio y poco estimulante del segundo y el tercer acto.


 
CRÍTICAS RECIENTES