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CRÍTICA DE HEREDITARY

Por Pablo S.Pastor
 
La historia del cine está llena de familias desequilibradas, de cine en el que lo cotidiano acaba siendo invadido por una maldad indescriptible, y "Hereditary" es un nuevo ejemplo de esto. Cine de terror cuyos escalofríos te costará sacarte de encima, pero todo basado en algo aparentemente habitual. El escritor y director Ari Aster demuestra, con tan sólo 31 años y con dos cortometrajes a sus espaldas, que su primer largo ya se puede considerar una obra maestra del terror y toda una master class sobre género que deberían enseñar en las universidades.

El tema principal para Aster en "Hereditary" es la familia. Annie Graham, interpretada por la gran Toni Collette, pasa mucho tiempo en casa dedicada a su trabajo de creación de dioramas mientras lidia con la reciente muerte de su madre. Esto la tiene algo alejada de su marido, el terapeuta Steve (Gabriel Byrne) y sus dos hijos, el adolescente colocado Peter (Alex Wolff) y la joven tímida y rara Charlie (Milly Shapiro), cuyas actuaciones son también dignas de mención.

La sensación de un universo familiar en desequilibrio impregna la película desde el minuto cero. Hasta ahora, la abuela había tenido mucho poder matriarcal sobre Charlie y, tras su muerte, esta se muestra más rara todavía. Para cuando otra tragedia sacude a la familia, las cosas sólo parecen ir a peor. Cada vez que experimentan un nuevo trauma se rompe un poco más la fachada controladora de la unidad familiar y se exponen las fisuras emocionales de la misma.

Hay una parte en la cinta en que la violencia física es realmente impactante, pero si por algo resulta violenta ‘Hereditary’ es por el daño emocional infligido a los Graham por la vida y por como se encuentran justo al borde de la catástrofe todo el rato. La película y el mal rollo que la acompañan se construyen poco a poco creando una tensión en el espectador difícil de extraer. Un terror lleno de personas reales, sin sustos baratos y donde la disfunción familiar puede ser más peligrosa que cualquier posesión que un demonio pueda mostrar.

Lo mejor: todo.

Lo peor: que no haya más terror como este
 
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