Especial: Festival de Sitges 2018

CRÍTICA DE LA CASA TORCIDA

Por Pablo S.Pastor
 
Hollywood parece haber encontrado (otra vez) un nuevo producto que explotar con mucho potencial: las novelas de misterio de Agatha Christie. Hace nada pudimos ver la nueva versión de ‘Asesinato en el Orient Express’, cuyo final nos llevaba directos a una posible secuela adaptando ‘Muerte en el Nilo’ y ahora nos llega La Casa Torcida, nueva adaptación de la obra de Christie en la que nos cuentan un nuevo misterio que debe resolverse, ¿quién mató a Aristide Leonides?

Se trata de un octogenario millonario con pocos amigos que vivía en una mansión llena de sospechosos plausibles. Estos incluyen a su ostentosa cuñada Lady Edith (Glenn Close), sus no tan buenos hijos Philip (Julian Sands) y Roger (Christian McKay) y sus esposas, entre las que destaca la actriz Magda (interpretada por una genial Gillian Anderson). Junto a todos ellos también están sus tres nietos, brillando entre ellos la hermosa Sophia de Havilland (Stefanie Martini), que tiene prácticamente la misma edad que la segunda esposa y viuda del fallecido Sr. Leonides, Brenda (Christina Hendricks), quien podría heredarlo todo.

Como en cualquier buena novela de Christie, todo el mundo es sospechoso. Cualquiera de estos personajes pudo haberlo hecho, incluyendo a la niñera de la nieta de 12 años de la casa, Josephine (Honor Kneafsey). Sin embargo, el inspector en este caso, Charles Hayward, no es tan astuto como Poirot. Interpretado por el sensacional Max Irons, Hayward es un antiguo espía que se convirtió en detective privado y tuvo una breve aventura en El Cairo algunos años antes con Sophia. ¿Tendrá su débil conexión con la familia algo que ver con que lo eligieran para investigar el caso?

Al igual que el espectador, Charles se siente abrumado cuando llega a la palaciega propiedad de Leonides, una casa bastante más angustiante y laberíntica de lo que quiso y no consiguió ser ‘Winchester’. Dentro de sus paredes cada personaje ocupa una habitación decorada según su personalidad, toda una red de intrigas ocultas entre ellos y muchos secretos que el co-guionista y director Gilles Paquet-Brenner explora con gusto y elegancia, incluyendo algún que otro guiñó a la obra del famoso y polémico fotógrafo Guy Bourdin.

Con un reparto espectacular, entre el que destacamos la labor de la más joven, Kneafsey, y un guion basado en la brutal obra de la escritora, tratar de adivinar cuál de esos excéntricos personajes podría ser responsable del crimen es una ardua tarea, y ‘La Casa Torcida’ te mantiene intrigado y te convierte en detective por un rato hasta su impactante final, del cual Christie se sentía especialmente orgullosa. No es sólo la revelación de quién envenenó a Aristide lo que nos sorprende, sino también la forma en que la película hace justicia a su asesino. Una elegante cinta detectivesca que, si funciona, auguramos nos deparará Christie para rato.

Lo mejor: su final y la escena de la cena.

Lo peor: podría durar un pelín menos.
 
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