CRÍTICA DE TOMB RAIDER

Por Francis Díaz Fontán
 
En una época plagada de secuelas, precuelas, reboots, re-cuelas, remakes, y demás re-escrituras, revisiones, actualizaciones y/o continuaciones, le ha llegado el turno a la heroína más célebre de los videojuegos, lo que no era de extrañar, ya que la propia Lara Croft tuvo su reinicio en su medio original en 2013.

En lo que respecta a esta nueva película, nos llega quince años después de la segunda y última entrega protagonizada por Angelina Jolie, y en esta ocasión el tono y la dinámica narrativa es de puro Story Origin, muy en la línea de lo que Christopher Nolan hizo en "Batman Begins" y que se ha seguido en otras tantas adaptaciones, sin prisa por consolidar, con un toque tremendamente realista, y muy enfocado tanto en la introspección de la psique del personaje como en construir una trama que atrape, y cumple practicamente todos sus objetivos a la perfección.

Alicia Vikander nos construye una mejor Lara Croft que la que tuvo la oportunidad de crear Jolie, si bien, el guión es el elemento relevante en este caso, ya que Alicia ha tenido mucho mejor material con el que trabajar. En el caso de los padres, Dominic West cumple más que bien en el papel de Richard Croft, si bien el juego Padre/Hija que Angelina Jolie y John Voight (padre e hija en la vida real) era un hito muy difícil de alcanzar. La acción es espectacular y los efectos especiales son geniales, y la banda sonora de Junkie XL, con ese toque tan similar al Hans Zimmer de Man Of Steel (Zack Snyder, 2013) es más estimulante de lo que acostumbramos a escuchar últimamente.

Una mención especial al villano, interpretado por el siempre rentable Walton Goggins, que sin tener un personaje enormemente carismático entre manos (no diremos más, para evitar cualquier posible spoiler) nos sabe regalar una buena amenaza para Lara.

Por último, mencionar el enorme respeto que tiene la película por el lenguaje videojueguero, con una gran presencia de puzzles físicos, desafíos de sonambulista, amenazas de “plataformas retiradas”, y un sin fin de situaciones que recuerdan a momentos estelares del juego de 1996 y sus secuelas/reboots

En conjunto este "Tomb Raider" es una versión bastante superior que las entregas estrenadas en 2001 y 2003, con momentos muy disfrutables, y esa sensación de que el final de la peli no es más que el comienzo del mito. Y ya sabemos lo que eso significa… ¡Estamos listos para la continuación!!


Lo Mejor: El comienzo en Londres, con una Lara “normal y corriente”, el villano, y lapresencia de Kristin Scott Thomas y Dereck Yacobi

Lo Peor: Cierto cameo metido a calzador (y totalmente innecesario).
 
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