CRÍTICA DE AMITYVILLE: EL DESPERTAR

Por Pablo S.Pastor
 
El hecho de que Amityville: El Despertar haya tardado tantos años en ver la luz hacía presagiar que íbamos a estar ante un producto infumable. Originalmente se suponía iba a estrenarse en enero de 2015, antes de ser postpuesta para abril de 2016 y posteriormente enero y junio de 2017. Pero incluso con las bajas expectativas que este hecho podía crear en nosotros, necesitamos resolver una pregunta, ¿es realmente tan mala? La respuesta es simple: No.

Amityville: El Despertar nos cuenta la historia de una madre viuda, interpretada por una brutal Jennifer Jason Leigh, que se muda a un nuevo hogar con sus tres hijos, esperando la recuperación milagrosa de su hijo en estado de coma (Cameron Monaghan). Una vez llegan a la nueva casa, una serie de siniestros eventos acabarán con una familia asustada luchando por sus vidas. El guión es algo básico, al igual que el acting de casi todo el reparto, y se apoya sobre todo en una trama secundaria con un tufillo muy ‘Scream’ que hace que esta nueva entrega de Amytiville sea más meta que ninguna. El personaje de Thorne se da cuenta de que su nuevo hogar es la casa de los asesinatos de Amityville cuando todos en la escuela comienzan a burlarse sin piedad de ella, excepto su nuevo amigo Terrence (Thomas Mann), un personaje bastante parecido al de Jamie Kennedy en ‘Scream,’ que sugiere a Belle que vean la película original en la casa a las 3:15 a.m, momento en que ocurrió todo en 1974.

Si bien no puede compararse con la original, esta nueva entrega será un placer para todos aquellos fascinados por los acontecimientos ocurridos en el 112 de Ocean Ave. en Long Island. No es necesario haber visto la original (o la genial versión de 2005) para entender o disfrutar esta, por lo que las nuevas generaciones que desconozcan este clásico podrán comer palomitas mientras la ven sin problema. Hay algunos jump scares bastante conseguidos, y aún con muchos clichés del género, si hay algo diferente y creepy es la trama sobre el hermano gemelo de Belle, James, que ha estado en coma durante varios años después de caer desde un balcón. Una vez que se mudan a la temible casa, la condición de James mejora rápidamente; transformándose de un maniquí demacrado y retorcido, que nos recuerda a la Zelda de ‘Pet Sematary’, a un joven ágil que parece prepararse para ir a un casting de ‘Riverdale’. Esto es gracias a la influencia de la casa, específicamente la infame "habitación roja" satánica en el sótano, que justamente está debajo de la improvisada instalación hospitalaria de James en la sala de estar. Sin embargo, nadie cree a Belle cuando ella descubre el pastel, dejándola como única responsable de liberar el alma de su hermano de las fuerzas infernales que han poseído su cuerpo.

Como comentábamos anteriormente, Amityville: El Despertar nos ha gustado más de lo que esperábamos. Estamos ante una película hecha para los fanáticos de esta franquicia, pero no es necesario que estés familiarizado con las películas pasadas para disfrutarla. Pero si algo debemos reclamar a los productores es que, después de tantos mareos para estrenarla, al menos podrían haber lanzado la versión sin censura, ya que se notan los recortes por todas partes y haberla hecho R-Rated habría fortalecido el resultado final, no hay duda.

Lo mejor: Jennifer Jason Leigh

Lo peor: algunos momentos ya los hemos vivido en otras películas.

 
CRÍTICAS RECIENTES