CRÍTICA DE WINCHESTER

Por Pablo S.Pastor
 
La historia en torno a la casa Winchester es tan llamativa que cualquier cineasta probablemente la encontraría fascinante para adaptarla en forma de película. ¿Un espeluznante laberinto lleno de escaleras que no llevan a ninguna parte, puertas secretas y habitaciones desconcertantes?. ¡Suena genial! Y si todo esto no fuera suficiente, debemos sumar el hecho de que esta fue construida por la afligida viuda del fabricante de armas William Winchester, todo porque creía que su casa estaba atormentada por las almas de innumerables personas que murieron a causa de la violencia armada.

Este es el punto de partida para el nuevo thriller sobrenatural de los hermanos Spierig ("Predestination", "Saw Legacy") que cuenta con una única ubicación y un personaje principal fascinante pero que no terminan por exprimir al máximo el potencial que tienen entre manos.

La película está protagonizada por Jason Clarke dando vida a Eric Price, un médico contratado por Winchester Repeating Arms Co. para determinar si su mayor accionista, Sarah Winchester, interpretada por Helen Mirren, está mentalmente preparada para liderar la compañía. Más bien lo contrataron para decir que no lo está, cosa que no debería ser demasiado difícil de probar. La Casa Winchester es la evidencia más condenatoria: es enloquecedor mirarla y uno puede perderse dentro al caminar, por no hablar de que la mujer afirma que la mansión alberga los fantasmas de todas las personas asesinadas a manos de los rifles de la compañía Winchester. El público no duda ni un segundo de que la mujer tiene razón, ya que desde el primer minuto de la cinta podemos comprobar que hay fantasmas en la casa, dejando el misterio o la duda en torno a su personaje sólo para el escéptico doctor que debe valorarla.

Sin embargo si hay algo que no acaba de funcionar como debería es la propia Casa Winchester. Esta debería ser amplia y confusa, un laberinto hecho mansión. Sin embargo la mayor parte de la acción transcurre en unas pocas habitaciones, por lo que el espectador siempre se orienta y también parecen hacerlo los personajes sin problema. Las reglas sobre la casa son claras y esta no es tan laberíntica como nos quieren hacer creer, o al menos las partes que nos muestran.

Sin embargo si hay algo que debemos reconocer a los hermanos Spierig es que hay algunos set-pieces magníficamente coreograficados y pese a que hay sustos predecibles, hay momentos memorables como el de un rifle que dispara lento pero seguro justo al lado de la cabeza de Mirren, atrapada en unas escaleras.

WINCHESTER es una película bastante pulcra y ordenada, donde prima la tensión por encima del terror. Y esos momentos en los que "Winchester" peca de falta de originalidad, sus creadores lo compensan en su ejecución.

Lo Mejor: Helen Mirren y la secuencia del rifle apuntándola.

Lo peor: No sacarle todo el provecho a esa casa.
 
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