CRÍTICA DE EXPEDIENTE WARREN 2

Por Francis Díaz Fontán
 
Por fin llega a nosotros la secuela de El Expediente Warren, para muchos, una de las pelis de terror basadas en casos reales más interesantes de los últimos años, o, incluso de la historia, y una de las películas de temática poltergeist mejor recibidas de los últimos años. Teniendo en cuenta que es una temática muy explorada a lo largo y ancho de nuestro género favorito, fue una sorpresa encontrarse una peli que te dejara ese fantástico sabor de boca.

Con "Expediente Warren 2: El Caso Enfield", debemos admitir que nos encontramos ante una de las secuelas más interesantes del género, y una gran experiencia para los amantes del cine y del mundo del misterio. James Wan nos hace saborear una vez más un caso real con la emoción y el sabor del mejor cine de terror, y una vez más, el carisma de sus protagonistas, los Warren, y especialmente, de sus actores -Los geniales Patrick Wilson y Vera Farmiga- es decisivo a la hora de hacernos participar de una mitología en que los héroes son tan débiles y vulnerables a lo sobrenatural como las propias víctimas de la historia.

El tema del poltergeist de Enfield está bastante bien trasladado, si bien, como es de esperar, se toma muchas licencias en pro de lo narrativo, aunque siempre sin descuidar la atmósfera, muy rica en esta segunda peli, en la que a cada secuencia te dejan claro que elementos muy parecidos a los vistos anteriormente, pero en Inglaterra, te van a dar más miedo que cuando los viste en la primera entrega ambientada en Estados Unidos.

El elemento emocional es más hermoso que en la anterior película, y el factor sobrenatural, si bien es visualmente más obvio, más evocador de anteriores películas de Wan (como la saga Insidious) o con claras influencias estéticas de títulos como Babadook (Jennifer Kent, 2014), se integra muy bien en el conjunto, y contribuye a que permanezcamos en vilo, sobrecogidos, enternecidos o preocupados hasta el final de la proyección.

Lo mejor: Por primera vez en mucho tiempo, la incredulidad del mundo exterior es casi un personaje más, y a ratos, un elemento tan incómodo como el propio poltergeist; La pequeña Madison Wolfe, que interpreta a Janet Hodgson, todo un descubrimiento; Por supuesto, los Warren, su carisma, su valor, y su ternura, toda una gozada de personajes.

Lo peor: El desenlace puede pecar un poco de demasiado efectista, pero no es nada preocupante, y es un detalle que se integra muy bien en el conjunto.
 
CRÍTICAS RECIENTES