NOTICIAS 20TH CENTURY FOX

Entrevistamos a Samara Weaving, protagonista de "Noche de Bodas"

Empeñada en significarse como uno de los grandes nombres del terror en este 2019, la australiana Samara Weaving destaca por encima de cualquiera en la sorprendente y vertiginosa Noche de Bodas (Matt Bettinelli-Olpin & Tyler Gillett). Samara Weaving interpreta a Grace, una novia a la fuga involuntaria perseguida por su familia política, que cree que debe asesinarla antes del amanecer para evitar una maldición que pesa sobre ellos desde hace generaciones. Noche de Bodas, proyectada estos días en el Festival de Sitges, se estrena en España mañana 11 de octubre. Su protagonista nos atiende en exclusiva y profundiza en detalles de su vibrante personaje:

Crítica de "Noche de Bodas" (****). Sangrienta, rápida, divertida y sin trampa ni cartón.

Aunque antes de lo esperado, es necesario informar sobre el advenimiento de la gran final girl del siglo XXI: Samara Weaving. La australiana («no soy la hermana gemela de Margot Robbie, sólo comparto con ella nacionalidad») colapsa en Ready or Not (Matt Bettinelli-Olpin & Tyler Gillett) frente a las peculiares exigencias de su familia política el día que da el «sí, quiero» a su novio. Este, como es de justicia, guarda este y otros detalles escabrosos para la aventura marital que imagina les aguarda tras la lectura de votos y tan gris ceremonia. En Noche de Bodas (Ready or Not), que es una película salvaje, hay una lectura nada compleja -y por eso tan deliciosamente despiadada- del rol que los aspirantes a casa ajenas desempeñan en las tranquilas y silentes vidas que abordan por el llamado de la naturaleza y un poco también por el decimonónico qué dirán. Como fuere: no sugiere demasiada profundidad, al contrario, aunque pasa por el filtro del humor negro y la casquería cierto rumor sobre el tradicionalismo y el hermetismo familiar de las grandes fortunas. Al fin y al cabo, lo que atraviesa Samara Weaving en Noche de Bodas es una prueba de aptitud y consonancia social, no muy alejada de cualquier otra, pero con ballestas.

Crítica de "Ad Astra": ciencia ficción de la mano de Brad Pitt y James Gray

El viaje hacia un logro imposible, un anhelo faraónico que atenta a la percepción de la realidad y la propia cordura. La pasión por el enigma como búsqueda de la propia identidad o las respuestas de la vida misma. Un combustible que lleva a los personajes de James Gray a los confines más ignotos de la tierra, en el caso de Z, la ciudad perdida y el sistema solar, en el caso de Ad Astra. Si en el film basado en la vida de Percy Fawcett era el protagonista el que buscaba una ciudad legendaria, en su nueva obra, Gray convierte a un personaje que no vemos en el objeto de este viaje en busca de otras vidas, de respuestas y conocimiento que no está al alcance de las mentes humanas. Intercambia los roles de padre e hijo para descubrir que, en ambas películas, el viaje, lo que esconde el desarrollo de las escenas, es lo importante, su conclusión, en ambos casos, no es todo lo satisfactoria que promete todo lo que lleva a ella.

¿Qué franquicias pasan a manos de Disney tras la compra de FOX?

Tras meses de duras negociaciones, hoy se ha confirmado oficialmente la adquisición de 21th Century Fox por parte de Disney. De este modo la compañía del ratón se hace con todo el catálogo de Fox que le vendrá muy bien de cara al lanzamiento de Disney +, su plataforma de streaming con la que quiere competir contra Netflix, Hulu...

Crítica de "Alita: Ángel de Combate" (***). Estreno el 15 de febrero.

¿Qué esperar cuando ya no se espera nada? Como mínimo, acción. En el marco postapocalítptico de Alita la necesidad bajo la ciudad es otra: una fuerza que sostenga y enfríe el mal que inocula la última gran ciudad flotante, Zalem, a los despojos de una civilización babilónica, Iron City, condenada a soñar con ascender a través de la muerte y del espectáculo. Como hoy, pero sin redes sociales. Cuando el Doctor Ido (Christoph Waltz) descubre un antiquísimo cyborg capaz de pensar como ser humano, cae sobre la banal resistencia del mundo arrasado un anhelo retórico: ¿qué queda allí arriba que merezca tanto la pena? Alita (Rosa Salazar), restaurada y en pie en esa nueva tierra de la chandala cyberpunk, construye sus recuerdos sobre las urgencias del argumento y sobre todo de la vida en un sitio hostil y decadente, entendiendo que sirvió y puede servir a fuerzas superiores y que quizá necesite liderar contra aquello lejano que flota y oprime. Mientras tanto, redescubre el amor a través de un muy trabado romance con un humano, Keean Johnson, cuya particularidad y modo de vida -desguazar otros cyborgs para vender sus piezas más valiosas al maligno- terminará planteando, claro, alguna que otra diatriba. Hasta aquí, insuficiente como para pasar a la historia.

Crítica de "Malos Tiempos en el Royale" (****). Hoy estreno en cines.

Malos Tiempos En El Royale (Drew Goddard, 2018) puede parecer, a simple vista, el intento del director de La Cabaña Del Bosque (2015) de hacer una peli de Tarantino, más concretamente, hacer una peli dirigida por Tarantino sobre un guión de los hermanos Coen, y poniéndose uno muy tiquismiquis, hacer una peli dirigida por Tarantino, sobre un guión de los Coen en que Chris Hemsworth interpretará un papel diseñado para el Brad Pitt de Inglorious Basterds (Quentin Tarantino y Eli Roth, 2009) y Quemar Después De Leer (Ethan y Joel Coen, 2008), y, en cierto modo, quien haga esa valoración no estaría muy desencaminado, ya que el estilo de todos los mencionados está más que presente, tratándose de figuras del cine que más allá de desarrollar un estilo, han elaborado las directrices de un subgénero entero, como hizo Alfred Hitchcock en su día.

Crítica de "Predator" (*** ½). Macarra, gore, con diálogos geniales y muy divertida.

Antes empezar el visionado de una nueva de una saga mítica sus fans deben preguntarse si están dispuestos a afrontar que ninguna secuela puede llegar a alcanzar la sensación que le produjo el original. Y a veces, incluso deben asimilar que el estilo de un autor se puede sobreponer al de la propia serie de películas. El nombre de Shane Black, en este caso, rivaliza en peso con el de la propia franquicia surgida con Depredador. El director y guionista ha cultivado un estilo muy reconocible basado en los diálogos, el tratamiento de personajes y la comedia plagada de violencia y eso es exactamente lo que nos ofrece en su última película.