CRÍTICA DE HORIZONTE FINAL

Por Miguel Martín
 
Interesante película que mezcla con habilidad el terror con la ciencia ficción. La parte de terror debe mucho a ese género particular que es el de las casas encantadas, en especial es evidente la influencia de "El resplandor". Aunque también abundan referencias que recuerdan al malsano universo de Lovecraft, fuente de las escenas más fuertes de la película. Aún así "Horizonte final" sufrió diversos recortes debido a la dureza de ciertas escenas, lo que hubiera dejado en la cuneta a un montón de potenciales espectadores de estómago más delicado. Sin duda, con la inclusión de esas escenas gore eliminadas, la película habría ganado en consistencia.

La parte de ciencia ficción queda reducida al escenario en el que se desarrollan los acontecimientos, una nave en mitad del Espacio. Al igual que en la magnífica "Alien. El octavo pasajero", la ciencia ficción solo sirve de excusa para dar forma a la terrorífica trama. El punto de partida de la historia, la entrada en la nave perdida y el posterior encuentro con el horror, nos remite una y otra vez a aquella película. Los momentos claustrofóbicos se suceden sin cuartel, ya que toda la acción se desarrolla a bordo de una nave que se asemeja más a una catedral gótica que a una nave espacial al uso.

El planteamiento es bastante original, y resulta inquietante desde el comienzo (¿Por qué desapareció la nave Event Horizont? ¿Dónde ha estado hasta el momento en que reaparece?). El mayor fallo del guión, y por lo tanto de la película, es la introducción del típico personaje graciosillo (¿alguien le ve realmente la gracia a este tipo de interpretaciones?) que hace que el film pierda en credibilidad. También hay alguna escena fuera de lugar, demasiado fantástica incluso para una película de este género.

La dirección de Paul Anderson es bastante correcta, y hace uso de unos efectos especiales la mar de resultones (por ejemplo el interior de la nave en estado de ingravidez antes de que entren en ella los protagonistas). El maquillaje de las escenas más gore también está muy logrado. En las actuaciones sobresale el gran Sam Neill en uno de esos papeles atormentados y sicóticos que también se le dan, aunque tampoco lo hace mal Laurence Fishburne como héroe de la función.

"Horizonte Final" tiene un comienzo prometedor y un final decepcionante (por abrupto), pero entretiene durante todo el metraje. Y deja en el aire la verdadera base de nuestro querido género de terror: los peores monstruos son los de nuestra propia cabeza.
 
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