Análisis del 'Kane and Lynch: Dead Man'



Pocas veces la expresión “los árboles no te dejan ver el bosque” se ha aplicado de forma tan literal y malintencionada como la situación que se vive actualmente en el mundo de los videojuegos.

El elevado coste de producción de un juego está obligando a todas las compañías a hacer un esfuerzo extra en pos de la calidad de las historias que se pretenden contar, y aunque los anaqueles no se ven asediados por las novedades como en otras épocas, podría decirse que la media del nivel de calidad de los videojuegos, actualmente, es notable.
El bombardeo constante de publicidad a la que nos vemos sometidos nos hace señalar la salida de ciertos juegos en el calendario. El “hype” o expectación por un juego es, también, un arma de doble filo.

El caso que nos ocupa ahora mismo fue doblemente polémico. Primero, porque Kane And Lynch prometía ser uno de los bombazos de Eidos, un juego triple A creado por los artesanos de IO Interactive, creadores de Hitman. Y fue un bombazo, pero en la cara de Eidos; y como veremos, de forma injusta y hasta desmedida. Segundo, por la polémica sucedida en una conocida página americana por el despido de un crítico, a raíz de un artículo suyo dedicado al juego.

PRIMEROS PASOS


Es indudable que IO Interactive es una de las desarrolladoras más talentosas que hay en la industria, y lo es, por su habilidad para crear buenos juegos y buenas historias.

Cuando se anunció Kane And Lynch, IO dejó claras sus intenciones en dejar de lado las aventuras de Hitman, el asesino alopécico que tuvo su Mágnum Opus con Blood Money, para centrarse en una nueva franquicia.

Los primeros anuncios mostraban un mundo de violencia estilizada, que bebe directamente de la nueva forma de entender parte del cine de acción actual, donde la estética es una parte más de un conjunto coreografiado al milímetro. La principal fuente de inspiración venía de Michael Mann, director de Heat o Collateral.

Y gustó mucho. Kane And Lynch tenía todas las papeletas para ser un caballo ganador, con dos protagonistas rebosando carisma, un tema principal duro y pegadizo y una historia de serie negra prometedora.

Cuando salió a la venta, el entusiasmo inicial se fue enfriando: los gráficos no lucían demasiado, la banda sonora tenía una función más bien discreta… Superficialmente, poco había de un gran juego. La crítica comenzó a cebarse.

Entonces, la polémica saltó: Gamespot, quien por entonces lucía publicidad de Kane And Lynch, acogió la crítica negativa de una de sus estrellas, quien acabó despedido. Aunque todo parecía indicar que fue un asunto de negocios, con la página supuestamente untada por Eidos, un vistazo a la crítica permite reconocer que no sólo el redactor era imbécil, sino que ni siquiera merece el adjetivo de redactor. Su crítica no era ni objetiva, ni fundamentada y, ni mucho menos, útil; parecía un artículo sacado del blog de algún furibundo aspirante a analista de juegos.

Lo único que tenía en común con otros medios era una nota inusualmente baja para lo que cabía esperarse del juego.
Pero, ¿tenía sentido cebarse con Kane And Lynch? ¿Tan mediocre es?
Vamos a comprobarlo.





APARTADO TÉCNICO: GRÁFICOS


Podría decirse que el motor gráfico de Kane And Lynch no es espectacular, sino funcional. No hay grandes alardes gráficos, y todo mantiene un nivel simplemente correcto y homogéneo. Sin embargo, su función, que es la de representar el mundo en el que nos vamos a mover, la cumple con creces. Si hace falta representar una autopista concurrida, está desfila ante nuestros ojos, vistosa; si es necesario mostrar una terminal de autobu