Infectados.' />

Entrevistamos a los hermanos Pastor


Sentados alejados de los jardines, en el Hotel Melià, nos recibe Álex y David Pastor, los hermanos catalanes encargados de dirigir Infectados. Como de unos colegas que hace tiempo que no vemos (y habiéndonos conocido esa misma tarde) nos responden con sinceridad, con risas y con mucha, mucha, familiaridad.

No es lo normal que, cuando los responsables de prensa te piden que cortes la entrevista, los entrevistados le pidan a éstos más tiempo para responder porque “nos enrollamos demasiado y se merece un par de preguntas más”.

Se nota que hasta hace poco estaban en el sitio donde nos sentamos nosotros ahora mismo...

La primera pregunta es lógica, obviamente, ¿cómo surge la idea de Infectados?

Álex: La idea se nos ocurrió al leer un artículo sobre la gripe aviar, mucho antes de los titulares y las noticias que la hicieron famosa. Nos pareció un concepto muy atractivo el hecho de que estamos aquí tranquilos y felices, mientras que el mundo se podría acabar mañana. También eramos fans de las películas de temática post-apocalíptica, así que decidimos, con estos elementos, escribir el guión, con intenciones de película pequeña e introspectiva.

¿Desde un principio pensasteis hacerla en Estados Unidos?

David: No del todo. La idea era escribirla en inglés, pero con la intención de rodarla aquí, con un reparto internacional y una productora española. De hecho llegamos a pensar, a malas, de realizarla con cuatro amigos, un coche y una cámara de video...

Álex: Sí sí, podríamos haber hecho la versión de bajo presupuesto con video digital y grabada en Almería...

David: De hecho por eso en ciertos momentos la película es tan dura y tan oscura. No estábamos pensando en agradar a un ejecutivo de un estudio, con temas claros sobre quien es el bueno y quien es el malo... Nos dimos la libertad de hacer la película con un poco de mala leche (risas).





¿Y cómo llegasteis a tierras americanas?

David: Pues fue un poco por la situación concreta del momento. Pasamos el guión por diversas productoras españolas, pero nos decían que ya tenían el cupo de películas cubierto para dos o tres años, que en esos momentos no era un buen momento... Y dio la casualidad que el corto de Álex (“La ruta natural”) se vió en Sundance y ganó, así que surgió la posibilidad de hacer la película en USA.

¿Qué os parece que vendan la película como una película de zombies?

Álex: (Risas) Sí, es cierto y curioso, porque a la hora de escribir el guión no teníamos, ni por asomo, la idea del concepto zombie en la película. Somos muy fans de Romero, de 28 días después, etc, pero el tema de la asociación virus-zombie no lo contemplamos en ningún momento. Pero ya sabemos como es el marketing y que una película de terror más “puro” pueda vender mejor que otra que no lo tiene tan presente... Tenemos control hasta cierto punto del producto que estamos vendiendo.

David: Lo cierto es que nos gusta mucho más el cartel español que el americano, porque es mucho más sincero con el concepto de la película...

Álex: El gran problema que vemos, al menos en este caso, es que si la gente va con expectación de ver un cierto tipo de película puede que al encontrarse algo diferente, como es en este caso, no le acabe gustando y salga a mala gana del cine. Cuando posiblemente y sin ningún tipo de prejuicio, la podría haber disfrutado en otras condiciones...

En la película los protagonistas son dos hermanos y vosotros sois dos hermanos directores, ¿hasta qué punto están inspirados Danny y Brian en vosotros?

David: Bueno, ya sabes, esto es como la vida misma, los choques entre hermanos están presentes, míranos a nosotros (risas). Siempre cuando escribes tratas de basarte en las relaciones personales que tienes, en lo que ves diariamente. Tampoco creo que se base muy profundamente en nuestra relación como hermanos, pero sí en el concepto de fraternidad...

Álex: Nos parecía una dinámica muy interesante el meter en un coche a dos personas radicalmente distintas que, en otras situaciones, nunca estarían juntas ni se alinearían pero que al ser hermanos tienen que vivir con ello. La familia no la escoges y es una buena herramienta de hacer chocar estas dos personalidades en pantalla de una manera tan íntima.





Sobre el control que habéis tenido sobre la película, ¿hasta que punto el estudio ha estado encima de vosotros?

David: Creo que los estudios donde más presión meten es en la pre-producción o, aún más, en la post-producción. Durante el rodaje el estudio sabe que el tiempo es dinero y, por lo tanto, tiene que dejar al director trabajar rápidamente sin interrupciones innecesarias.

Álex: De hecho, nuestro contrato ya nos aseguraba, de cierta forma, el poder rodar el guión que queríamos. Cuando se entra en el montaje es cuando de verdad meten el hocico. Te dicen, “oye, ¿por qué no pruebas esto?”, lo haces y si funciona, perfecto, sino, vamos para atrás. Ellos se meten un poco en lo que pueden cambiar, como asegurarse de que haya un subidón de música en el momento del susto, o poner cierta canción de un grupo que piensa que gusta a la gente joven... cosas de ese estilo.

David: A veces, según que directores (y nosotros lo hemos hecho en alguna otra secuencia) ruedan lo justo y necesario de la manera en la que ellos quieren, evitando rodar según que planos de manera más sencilla para evitar que el estudio tenga más posibilidades de simplificarlo todo. Es arriesgado, porque si te equivocas, la cagas de pleno... De hecho, creo (creemos) que cierto control sobre tu trabajo y ciertos consejos son necesarios y ayudan a que el producto salga muchísimo mejor. Hay muchos director"s cut que finalmente son peores que los estrenados en cine, porque llegan a ser hasta demasiado pretenciosos.

El casting es, para que negarlo, rematadamente guapo. Pero al mismo tiempo ofrecen unas muy buenas y hasta realistas interpretaciones, ¿era intencionado o fueron unos actores impuestos por los productores?

David: Bueno, el caso es que en Estados Unidos, y no es coña, todos los actores son muy guapos (Risas).

Álex: Sí, sí, los castings son todo un ejercicio de humillación física (risas). Si hubiéramos querido podríamos haber escogido a actores aún más guapos, más cachas, con más tetas... Pero decidimos quedarnos en un punto medio.

David: Intentamos incluso afearlos un poco, darles barba, ensuciarlos... al jodío de Chris Pine lo ensuciamos, lo desilachamos, le hicimos un corte en la ceja y aún así era guapo (risas), así que fue difícil dada la situación. Estamos orgullosos de ellos, sin duda.

Ahora que, al fin, Infectados se ha estrenado, ¿cuales son vuestros próximos proyectos?

Álex: Tenemos varios, tanto en Estados Unidos como en España. Es difícil hablar de estas cosas porque, como seguramente sabrás, de los cientos de proyectos que se escriben solo unos pocos llegan a ser rodados y menos estrenados. Pero vamos, algo que está en proceso muy avanzado, aquí en España, es la adaptación del cómic Trazo de Tiza de Miguelanxo Prado, que ganó allá por el 94 el premio del Salón del Cómic de Barcelona. Una historia que con tintes sobrenaturales que nos gusta mucho...

David: Además en Estados Unidos tenemos en la recámara otra adaptación, esta vez de una novela, llamada Strange But True, una extraña historia que mezcla thriller sobrenatural con drama familiar, donde una chica se queda embarazada de un joven que supuestamente ha muerto... pero tampoco quiero desvelar demasiado. El guión no es nuestro pero está tan bien escrito que nos morimos de envidia por no haberlo hecho nosotros...

Álex: El guionista, Eric Garcia, nos parece un escritor genial. Está preparando una película (que ya anticipamos por aquí) protagonizada por Jude Law que se titula Repo Men y que trata sobre un futuro donde los órganos pueden ser comprados y, en caso de no pagarlos, unos matones pueden venir a reclamarlos.





Vaya, suena exactamente igual que Repo! The Genetic Opera...

David: ¡Imagínate la putada! Son películas totalmente distintas, con dos puntos de vista radicalmente alejados y da la maldita casualidad que se escriben casi al mismo tiempo. Suele pasar, a nosotros nos ha pasado también.

Álex: (Risas) Sí, sí, somos absolutamente incapaces de ver The Road...

Por último, ¿qué consejo le daríais a alguien, joven como vosotros, que quiere dedicarse al cine?

David: Le diríamos, ante todo, que escriba, pero ya. Que no pare de escribir, ya que mientras más practique, mejor le saldrán los guiones. Mi primer guión fue una absoluta basura, pero a base de plasmarlo en papel es cuando te das cuenta de los errores, de los esquemas, de la estructura...

Álex: A parte es muy importante tener siempre un guión bajo el brazo. Piensa que el mundo del corto es algo muy efímero y muy traicionero, en cierto modo. Cada año salen un par de cortos que son los que pegan fuerte, los que se hacen famosos. Entonces es cuando los productores se acercan a los directores y les preguntan si tienen algo y, si lo tienen y es bueno, puede salir producido. Si no tienes nada en ese momento y esperas, no sé, un año o un año y medio, ya habrás pasado de moda y ya estarán interesados en el muchacho que ha presentado el corto el año siguiente.

David: Como ya te hemos comentado, ahí tuvimos la suerte con el corto de Álex, su triunfo en Sundance y la potra de tener Infectados escrita cuando nos pidieron algo. Así que ya sabéis, ¡a escribir que nunca se sabe!