Sitges 2019: Día 4 ("The Room", "El Faro", "The Nest", "Fractured"...)

Termina el primer fin de semana del Festival de Cine Fantástico más importante del mundo
Acaba el fin de semana y con él se acerca el temido ecuador del festival. Calles y cines bien poblados para una edición que, por el momento, no acaba de morder fuente con títulos claramente ganadores (en público y palmarés). Por lo tanto, variedad de películas modestas y una oleada bien variadas de opiniones en las que cuesta leer las tendencias de este año.

Una de estas películas pequeñas y modestas ha sido The Room (Christian Volckman, 2019), la primera película en imagen real del realizador de Renaissance (vista en la edición de 2016). La película, que no tiene nada que ver con la famosa película de Tommy Wiseau, narra como una pareja encuentra, en su nueva casa, una habitación secreta que materializa todo aquello que deseen. Las ganas de volver a ver a su hijo fallecido transformarán el sueño en pesadilla cuando las consecuencias de sus actos acaben volviéndose en su contra. Enésima revisión del mito de la pata de mono que no acaba de pasar la línea del entretenimiento pasable. La visita de Olga Kurylenko no ha ayudado a levantar los ánimos. Una pena.


(The Room)


La siguiente sesión sí que era una de las apuestas segura del año: The Lighthouse (Robert Eggers, 2019), la nueva obra del responsable de la maravillosa La bruja. Willem Dafoe y Robert Pattinson son dos fareros de finales de Siglo XIX, atorados en el faro del título y rodeados por la locura, las leyendas y sus propios demonios. Si bien su ópera prima obtuvo una respuesta unánime de la crítica, la segunda película de Eggers ha dividido a público y crítica por su atrevida huida de cualquier género, la deriva de su trama principal y su intenso tratamiento visual. De obra maestra a película decepcionante, basta pasearse por las redes sociales para ver que no hay una opinión generalizada de la cinta. Y así se quedará, debido a su exhibición fuera de la competición y por lo tanto fuera también de cualquier mención en el palmarés.

Una que sí se ha pegado un buen golpe (y sí está en la sección oficial) esThe Nest (Roberto de Feo, 2019). Un niño paralítico, una mansión en pleno bosque, una familia opresiva y una joven criada que podría ponerlo todo patas arriba. Ejercicio de suspense que ha sacado de quicio e irritado a la mayoría. Parece que sus últimos minutos son clave para entender el enfado general. Lo mismo para Fractured (Brad Anderson, 2019), película de suspense que se verá pronto en Netflix y que da fe del bajón que está padeciendo su director en los últimos diez años. Estándar historia de hombre con familia desaparecida con poco que aportar.



La falta de aire acondicionado en el cine Retiro no ha sido excusa para que Guns Akimbo (Jason Lei Howden, 2019) repitiera el éxito que ya vivió en su pase del día anterior. A Daniel Radcliffe le clavan pistolas en las manos y lo obligan a participar en un juego a muerte retransmitido por Internet. Mucho videojuego, locura visual y tantos headshots como dickshots para una de las propuestas más divertidas de lo que llevamos de edición. Si bien no llega a superar la ópera prima de su director (la brutal Deathgasm), el público ha quedado encantado con esta propuesta gamberra co-protagonizada por la que ya comienza a ser una deidad de Sitges: Samara Weaving.


El Festival de Sitges es también uno de los principales colaboradores del circuito Mèlies, en el que se entregan cada año los premios a las mejores películas de género vistas en el circuito. Este año Sitges es además el anfitrión de la gala, en el que se ha entregado el premio Meliès de Oro a la extraña In Fabric (Peter Strickland, 2018). La gala también ha sido excusa para premiar a la actriz Asia Argento y proyectar dos nuevas obras a pequeña escala (concretamente, de 12 y 50 minutos) de un par de directores ya consagrados: Nimic, de Yorgos Lanthimos y Lux Aeterna, de Gaspar Noé. Esta última la podrán ver público y prensa en un nuevo pase justo al día siguiente de la gala.


(Guns Akimbo)


Continuará todo el quinto día, que junto al mediometraje de Noé exhibirá la esperadísima(y premiada en Toronto) El hoyo, el film sobre terroríficos amigos imaginariosDaniel Isn’t Real, el documental sobre terror afroamericano (y producido por Jordan Peele) Horror Noire o la indie After Midnight.

Por Carlos Marín.

Etiquetas: Sitges 2019