"Huella (Imprint)", el brutal episodio de "Masters of Horror", que fue censurado en USA

El episodio de Takashi Miike que fue censurado y eliminado por ser "demasiado brutal", según el productor de la serie.
En 2005 se estrenaba en la televisión americana MASTERS OF HORROR, una serie antológica que reunió a alguno de los mejores realizadores del género para dirigir episodios independientes bajo la producción de Mick Garris.

La primera temporada de la serie tuvo un total de 13 episodios aunque solo se emitieron 12 en televisión. ¿El motivo? Que Huella (Imprint), el episodio dirigido por Takashi Miike, fue censurado y eliminado por ser "demasiado brutal", según el productor de la serie.

Mick Garris no se alejaba tanto de la verdad, ciertamente, Imprint es abominable, enfermizo, horripilante, macabro, perverso. Por supuesto que de ser transmitido en USA hubiese sido un herbidero de denuncias, pero eso no es problema de la película.

Lo que se ve:

Mutilaciones, Deformaciones monstruosas, Violaciones, Incesto, Pedofilia, Tortura extrema, Maltrato, Sangre, Humillaciones, Asesinato, Infanticidios a saco, Paranoia... una corrupción absoluta de cuerpo, mente y alma. Un infierno.

Nekromantik o Holocausto Caníbal son películas Disney comparadas con Imprint, y no lo digo por desdeñar los intentos provocativos de ambas, pero es que a su lado quedan ridículas. Imprint es GORE, sí, pero no el gore que te venden por ahí.



Bajo la visceralidad extrema se esconde un maestro del cine que logra hacer una historia preciosa de terror, con fundamento, intriga, suspense, misterio y tensión. Bien realizada, artística y bella, incluso en las partes abominables. Miike combina a la perfección elegancia y macabrismo, jugando con la mente del espectador, tanto con lo que deja ver, como con lo que se sugiere (hay escenas donde la imaginación te juega malas pasadas).

A diferencia de "Ichi the Killer", en Imprint mezcla el realismo más crudo con el horror sobrenatural, y esto es un punto más a favor. Demonios, fantasmas, monstruos... y como con lo visual, también el argumento juega con la capacidad interpretativa del espectador, que es libre de creer lo que quiera.

En todo caso (y en consecuencia), en Imprint el Horror va más allá de la carne, es una aptitud, una sensación, un lugar o una persona. El Mal se hace presente.

Buen argumento, buena interpretación, música muy acorde, y pese a ello, muy humilde. Miike no pretende, consigue, y eso hace sombra sobre la mayoría de producciones actuales, que prometen mucho y siempre se quedan a medias tintas, por autocensura o sencillamente, incapacidad.

Lo que se siente:

Si pensáis que Audition es bestial mejor ni os acerquéis a Imprint.

Ya con el comienzo, y una embarazada muerta flotando por el río uno se mentaliza de lo que va a ver... sin embargo no, la cosa va a peor.

De la mitad en adelante, es casi imposible no apretar los dientes (como en la tortura de la chica), no llevarse las manos a la cabeza (como con la paliza a la mujer) o retorcer la cara de asco (como con los fetos).