Retro-Crítica: "El Hombre de las Sombras", la infravalorada cinta de Pascal Laugier protagonizada por Jessica Biel

El título protagonizado por Jessica Biel que mereció mucho más cuando se estrenó allá por 2012
Pascal Laugier es un imán para la polémica, la encuentra con pasmosa facilidad incluso cuando no la busca, y aún así ha conseguido arrancar del grueso de espectadores una opinión mayormente homogénea y favorable sobre la calidad de El Hombre de las Sombras, indiferente a la simpatía que despierte. Los reproches más repetidos en Internet resbalan como mantequilla hacia cuestiones externas o personales, desviándose hacia “engañifas” de marketing o acogiéndose a desatinadas comparaciones con Martyrs, sin que en ningún caso llegue a cuestionarse la calidad general de esta producción norteamericana con sabor europeo.

El director francés demuestra en su tercera cinta lo poco que le cuesta cambiar de registro, y que si existen limitaciones han de ser impuestas por cada película en base a sus necesidades, y no a modas, cifras o expectativas. Laugier conoce los límites de su obra, se mueve a gusto por ellos sin rebasarlos ni quedarse corto, y eso la hace intachable dentro de sus pretensiones.



El Hombre de las Sombras oxigena el catálogo de la “nouvelle horreur vague”, prisionera de su sombra desde hace años , y propone un lavado de cara radical a riesgo de descolocar a sus seguidores, que al no encontrar trazas de violencia gráfica y explícita han llegado a desvincularla del propio género de Terror, alimentando el tipo de debate que no merece la pena. El género de una película lo decide su tono, no es tan difícil de entender.

Tampoco merece más de un renglón cuestionar la honestidad de su póster promocional, sí en cambio elogiar la inteligencia de su composición, la ambigüedad y el misterio que evoca antes del visionado, y lo irónicamente explícito que resulta después. La historia se desarrolla en Cold Rock, un sombrío pueblo conocido por su recurrente e inexplicable desaparición de niños. El folclore local señala como responsable al “Hombre Alto”, una suerte de hombre del saco al que todos temen pero nadie ha visto, hasta que la enfermera Julia (Jessica Biel) presencia uno de estos secuestros y emprende una odisea tortuosa para recuperar al niño robado.


Mezclar géneros es más viejo que las ortigas, y aunque en El Hombre De las Sombras el drama alcanza un peso innegable, permanece embebido en el horror que prescribe la composición narrativa y sobretodo el lenguaje audiovisual, que nos brinda una puesta en escena tenebrosa, esotérica y cuasionírica a ratos. Un abrigo ajado para revestir un argumento sórdido salpicado de giros asombrosos, como acostumbra Laugier (quien sabe si por su cariño confeso a Shyamalan), que sigue apostando por machacar a las mujeres física, psicológica y anímicamente, y sin necesidad de versionarse a sí mismo con un refrito de Martyrs, a la que por cierto supera en casi todos los aspectos, empezando por el guión.

Tampoco falta el mensaje crítico y controvertido a la postre, esta vez lejos de la teología y más cercano a la realidad, sobretodo a la de nuestro país, donde curiosamente su estreno coincidió con la polémica de los bebés robados durante el franquismo.

Por Rubén Pajarón.