¿Quién vencería si se enfrentasen Xena contra Evil Ash (y el ejército de las tinieblas)?

Se trata de dos personajes surgidos de la fértil imaginación de los universos narrativos de Sam Raimi, dado que una fue creada en una serie producida por él (“Hércules”), como villana, para luego pasar a protagonizar su propia serie (“Xena, la princesa guerrera”, de 1995 a 2001), y siempre interpretadas por Lucy Lawless. El otro, proviene de la divertidísima película “El ejército de las tinieblas” (1992), y es un reflejo distorsionado del héroe Ash Williams (Bruce Cambell), un doble malvado y cadavérico, que dirige en tiempos medievales un disparatado ejército de No Muertos, para sembrar el terror y la muerte.

Concurso: "The Gentleman: Los Señores de la Mafia"

Este fin de semana llega a los cines The Gentleman: Los Señores de la Mafia, la nueva película de Guy Ritchie protagonizada por Matthew McConaughey, Charlie Hunnam, Henry Golding, Michelle Dockery, Jeremy Strong, Colin Farrell, Hugh Grant, Eddie Marsan, Jason Wong, Jordan Long, Russell Balogh y Chidi Ajufo.

Crítica de "Cuerdas". Una pequeña, claustrofóbica y muy grata sorpresa.

Asoma en el cine de terror español una forma, si no novedosa al menos sí significativamente honesta, de consumir en cintas asequibles y territorios familiares los horrores cotidianos de cuya efectividad tanto hemos oído hablar. Ese fantaterror idóneo de Paul Naschy -quizá con "La noche del ejecutor" como aliada de cabecera-, Jess Franco (imposible destacar sólo un título de entre su sádica y extempórea filmografía) o Chicho Ibáñez (sus dos únicas películas son pura ingeniería económica del terror) tiene en varios autores de generaciones no necesariamente coincidentes una buena prolongación formal. José Luis Montesinos, director de "Cuerdas", se ha apuntado a la tendencia. Óscar Martín, responsable de la excelente Amigo coescrita con Javier Botet, ya advirtió que "Cuerdas" era decididamente otra cosa además de «el Cujo español», como la había bautizado Ángel Sala, director del Festival de Sitges, semanas antes de sus pases en el certamen más importante del género en España. "Cuerdas", como "Amigo", sólo necesita tres actores y una localización. Y cuenta, efectivamente, una historia que el consumidor recurrente del terror de Stephen King considerará ampliamente reconocible. Sin embargo, añade una capa detonante de frío costumbrismo rural, aridez sentimental y remordimiento: ya es imposible que el horror, por humilde que se presente, evite apelar ese nivel base de introspección que tanto facilita la empatía y sensibilidad con los personajes.