NOTICIAS NOCHE DE BODAS

Crítica de "Noche de Bodas" (****). Sangrienta, rápida, divertida y sin trampa ni cartón.

Aunque antes de lo esperado, es necesario informar sobre el advenimiento de la gran final girl del siglo XXI: Samara Weaving. La australiana («no soy la hermana gemela de Margot Robbie, sólo comparto con ella nacionalidad») colapsa en Ready or Not (Matt Bettinelli-Olpin & Tyler Gillett) frente a las peculiares exigencias de su familia política el día que da el «sí, quiero» a su novio. Este, como es de justicia, guarda este y otros detalles escabrosos para la aventura marital que imagina les aguarda tras la lectura de votos y tan gris ceremonia. En Noche de Bodas (Ready or Not), que es una película salvaje, hay una lectura nada compleja -y por eso tan deliciosamente despiadada- del rol que los aspirantes a casa ajenas desempeñan en las tranquilas y silentes vidas que abordan por el llamado de la naturaleza y un poco también por el decimonónico qué dirán. Como fuere: no sugiere demasiada profundidad, al contrario, aunque pasa por el filtro del humor negro y la casquería cierto rumor sobre el tradicionalismo y el hermetismo familiar de las grandes fortunas. Al fin y al cabo, lo que atraviesa Samara Weaving en Noche de Bodas es una prueba de aptitud y consonancia social, no muy alejada de cualquier otra, pero con ballestas.