CINE · AULLIDOS
Crítica de Barco Fantasma (2002)
Ghost Ship
Crítica de Barco Fantasma
Tras un año bastante mediocre en lo que se refiere a cine de terror de calidad, donde únicamente títulos como Session 9, y las aún no estrenadas en España Dark Water y Dog Soldiers se salvan de la quema, llega hasta nuestros cines esta superproducción de terror avalada por Robert Zemeckis y Joel Silver.
A pesar de que la película decae en la media hora final, el espectacular comienzo –con una de las mayores sangrías recordadas en mucho tiempo- es simplemente fantástico. Steve Beck, que ya dirigió sin demasiado acierto el remake de 13 Fantasmas, aborda una historia clásica de barcos fantasmas con muchos –y muy buenos- efectos espaciales. Sin duda, se nota que Beck estuvo detrás de los efectos de grandes películas como Abyss, La caza del octubre Rojo o Indiana Jones y la Última Cruzada.
Hay que reconocer que muchos de los sustos se vienen venir y que la película apenas incomoda al espectador. Sin embargo, su falta de pretensiones y la espectacularidad de su conjunto es muy de agradecer.
Gabriel Byrne, eterno secundario de lujo, está muy correcto en su papel sirviendo de réplica a Julianne Margulies, más conocida por su papel en Urgencias que por otras películas.
Ghost Ship, al igual que ha ocurrido otros años con películas como Destino Final o Lo que la verdad esconde, es el caramelo perfecto para el aficionado al cine de terror, que sabiendo de antemano que la película no será inolvidable, si le sacia por un tiempo la dosis de hemoglobina necesaria mientras estrenan algo mejor.