CINE · AULLIDOS
Crítica de Wolf Creek (2005)
Wolf Creek
Crítica de Wolf Creek
Los entresijos de la naturaleza humana pueden ser más peligrosos y letales que cualquier arma de fuego. El director Greg McLean lo sabe y nos adentra en el misterioso y enorme desierto australiano para darnos en las narices con una película dura y que sin ser original, cumple con creces con su objetivo: Hacérnoslo pasar mal.
Y es que la historia de estos tres jóvenes que deciden cruzar Australia en coche debe mucho a "La matanza de Texas" o a "Las colinas tienen ojos". La premisa es idéntica a estas, pero en lugar de una familia de perturbados u hombres primitivos, tenemos a un cazador chiflado al que le gusta divertirse y mutilar a las jovencitas.
El resultado final tampoco difiere mucho de las películas de Hooper y Craven, no obstante, "Wolf Creek" es bastante más gore y explícita visualmente (que no en su contenido).
Tal vez, podría reprocharse a Greg McLean el permiterse ciertas licencias cinematográficas innecesarias (la imitación de "Cocodrilo Dundee", el visionado de la videocámara en mitad de la persecución, la herida de bala del cazador...) y que sólo restán credibilidad a una historia "aparéntemente real".
Lo Mejor: Violencia sin concesiones. No apta para estomagos delicados.
Lo Peor: Ya la hemos visto antes.