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Crítica de El Enemigo de las Rubias (1927)
The Lodger
Crítica de El Enemigo de las Rubias
"El enemigo de las rubias" es considerado por muchos, su orondo director incluido, como la primera película puramente Hitchcock. Las bases en las que más tarde reposaría el resto de su filmografía más recordada, ya estaban presentes en esta producción británica de 1927. Hay un asesino suelto que comete sus fechorías ante la inoperancia de la policía. Hay un héroe falsamente acusado (y a un paso de ser linchado por una turba enfurecida). Hay un triángulo amoroso en cuyo eje central se encuentra una mujer de rubios cabellos (por supuesto). Y hay humor, un humor pero que muy tiznado de color negro.
Esta interesante película muda está interpretada por Ivor Novello, estrella del cine mudo de aquella época. De ahí el final esclarecedor que tanto le chirriaba a Hitchcock, la maldición de contar en sus películas con actores famosos y la imposibilidad de hacer de ellos un personaje realmente malo (la productora no estaba por la labor, aunque dudo que el público de la época estuviera tampoco preparado para ello).
La película está basada en una novela de Marie Adelaida Lowndes que trata sobre los crímenes de Jack El Destripador, de ahí el parecido más que evidente entre el afamado asesino londinense y el malvado de esta película, llamado para la ocasión El Vengador. Su extraño modo de actuación hace de este personaje uno de los primeros asesinos en serie cinematográficos con mayor cantidad de referencias: solo mata a mujeres rubias, por estrangulamiento, dejando en sus cuerpos una nota con su pseudónimo encerrado dentro de un triángulo... Y además solo asesina los martes. Algo más que una seña de identidad, una manera más que evidente de burlarse de la policía con la gran cantidad de pistas que les proporciona en cada crimen.
Durante todo el film el espectador sospechará del inquietante nuevo huésped, todos los indicios apuntan acusadoramente hacia él. Sin embargo, y como mandan los cánones en este tipo de películas, al final nada es lo que parece. También, como es lógico, la rubia protagonista (interpretada por June Tripp, que interpreta a la hija de la propietaria de la pensión en la que se aloja el supuesto asesino) terminara enamorándose del trágico personaje principal, aunque ella misma sospeche de las tendencias criminales del huésped. El tercero en discordia es el primer enamorado de la belleza rubia (Malcon Keen), que encontrará en el siniestro huésped un rival tanto a nivel profesional como a nivel personal.
El humor negro está presente en momentos puntuales del film, como cuando las chicas morenas de Londres no pueden evitar bromear sobre los crímenes que asolan la ciudad, o viendo a chicas rubias colocarse mechones de pelo negro que asomen de sus sombreros. En cambio las escenas de amor están tratadas de una manera desdibujada, queriendo resultar cómico lo que hoy en día solo nos parece infantil. Sin embargo, "El enemigo de las rubias" es un film muy sombrío, oscuro pero muy visual. Al fin y al cabo es el primer "Hitchcock picture" del genial director.