CINE · AULLIDOS
Crítica de Nang-Nak (La Esposa Fantasma) (1999)
Nang nak
Crítica de Nang-Nak (La Esposa Fantasma)
La historia que cuenta "Nang-Nak" está basada en una leyenda tailandesa que en su país de origen ha conocido ya numerosas adaptaciones para cine y televisión. Tal vez por esto el filme no elude desvelar desde el principio lo que, de no ser tan popular la leyenda, podría haberse mantenido en el misterio al menos durante la primera mitad del metraje: cuando el protagonista regresa de una guerra para reunirse con su mujer y el hijo que ésta llevaba en su vientre, convive sin sospecharlo con una pareja de fantasmas, ya que en su ausencia ambos murieron durante el parto.
La novedad que aporta esta versión con relación a las anteriores es su mayor incidencia en el aspecto romántico del relato, sin dejar de lado los elementos terroríficos. La mujer, Nak, es presentada como paradigma de la esposa amante y abnegada que se resiste a romper sus lazos con el mundo terrenal para seguir sirviendo y haciendo feliz a su hombre incluso más allá de la muerte. El marido, Mak, vive sin saberlo una existencia falsa y encantada en una casa ruinosa y llena de podredumbre que a sus ojos aparece limpia y ordenada como el día que se despidió de Nak. Sus vecinos saben lo que está pasando pero ninguno se atreve a advertirle por temor a las represalias de su esposa fantasma. Cuando su mejor amigo encuentra el valor para hacerlo, las consecuencias son funestas, ya que Nak es tan dulce y amorosa con su marido como terrible e implacable con quienes intentan apartarlo de su lado.
Ambientado en el siglo XIX, en un marco primitivo y selvático, este filme de Nonzee Nimibutr, productor de éxitos del reciente cine tailandés como "Muerte en Bangkok", "Bang Rajan" o la secuela de "The eye", posee una innegable belleza formal, aunque malograda en parte por un montaje a base de planos demasiado breves y abuso de fundidos en negro (un defecto especialmente evidente en los primeros minutos). La historia está narrada con sensibilidad y en algunos momentos logra su propósito de conmover, si bien en otros resulta demasiado melodramática, al menos para el gusto occidental. Las escenas terroríficas son escasas pero contrastan con el tono general por su carácter más bien sórdido y desagradable (sirvan como ejemplo el cadáver de una anciana devorado por unas iguanas o la pesadilla de Mak en la que un cuerpo se descompone aceleradamente en sus brazos).
Bien interpretada y excelentemente fotografiada, la película supuso un hito comercial en su país. En España, sin embargo, se ha estrenado con siete años de retraso y ha pasado desapercibida en las carteleras. Ahora que ha sido editada en DVD bien merece un visionado, aunque sólo sea para conocer un poco más el cine que se hace en Tailandia. Sin ser una obra redonda, "Nang-Nak" tiene calidad suficiente para ser tomada en consideración y como película de fantasmas no carece de cierta originalidad.
Jose Moscardó