CINE · AULLIDOS
Crítica de La Mosca (1958)
The Fly
Crítica de La Mosca
"La mosca" fue dirigida por Kurt Neumann en 1958, y uno de sus mayores alicientes era la participación en el proyecto del gran Vincent Price. La película gira en torno al eterno científico que intenta con sus investigaciones romper las normas mismas de la naturaleza, o, como tantas y tantas veces hemos oído, "jugar a ser Dios". Por supuesto la tenacidad del científico en el campo del transporte de la materia, traerá consigo catastróficas consecuencias. No hay que olvidar el contexto histórico en el que se dirige la película, poco después de la Guerra Fría y con la paranoia atómica aún volando en el ambiente (ya eran bien conocidos los efectos mutágenos de las radiaciones). ¿Cuántas películas y relatos de ciencia ficción surgieron a raíz de estos temores catastrofitas? Innumerables, y un buen ejemplo de ellos es "La mosca" (basado en una historia previa de George Langelaan)
Vincent Price no es el protagonista real del film, sino un mero catalizador de la acción por el que nos vamos enterando del porqué de la muerte de su hermano inventor y la implicación en el crimen de su cuñada. El protagonismo absoluto recae sobre esta, interpretada por Patricia Owens (a la cual, por cierto, se le da muy bien eso de los gritos de pánico), una mujer perdidamente enamorada de su esposo.
El científico está interpretado por Al Hedison, que no dudará en experimentar en sus propias carnes la máquina de transporte de materia que acaba de inventar. Lástima que una pequeña mosca se cuele en el proyecto de marras echando al traste tanto el experimento como su propia vida.
La tensión está bien dosificada, manteniendo el suspense sobre la nueva y aterradora presencia del científico hasta casi el final de la película. Antes de ello, se nos muestra al hombre con una capucha tapándole la cabeza (para que sea el espectador el que se imagine los horrores que se esconden bajo ella), y más tarde se nos enseña el brazo transformado del científico.
Aunque la película empieza desde el final, por lo que ya conocemos el desenlace desde el principio, el film avanza ágilmente en forma de flash-back en una lucha contrarreloj para revertir los efectos del experimento (aunque sepamos de antemano que no lo conseguirán), que pasa principalmente por encontrar una mosca de cabeza blanca. Además, dando un paso más allá en la historia desde que esta comienza, se nos muestra la verdadera muerte del científico en uno de esos finales sorprendentes tan alejados de los clásicos "happy-end".
Desde luego que este tipo de películas adolecen el paso del tiempo, ya que el monstruo que aquí se nos muestra no puede causar en la actualidad más que una leve sonrisa en el espectador. Tiempo después (1986) Cronenberg reinventaría la historia y la volvería más terrorífica de cara a un público más actual. Sin embargo "La mosca" de 1958 guarda ese grato aroma de inocencia que hoy en día no sabemos encontrar. Al fin y al cabo "La mosca" no es más que una bella historia de amor sobre un hombre a punto de perder su humanidad. Eso sí, regada con unas notables gotas de gratificante terror.