CINE · AULLIDOS
Crítica de La Pesadilla (2000)
Chasing Sleep
Crítica de La Pesadilla
S, La pesadilla es una inquietante obra independiente de suspense
que supone el debut como realizador de Michael Walker. El filme, sin ser el
paradigma de la originalidad, es una clarificadora muestra de cómo con unos
buenos actores, un director competente y una excepcional ambientación se
puede conseguir un resultado satisfactorio.
La película se aleja pronto del cine de terror y se convierte en un viaje
onírico, surrealista, lleno de reminiscencias y guiños al cine de David
Lynch -Walker lo tiene muy presente a lo largo de todo el metraje- y una
visión freudiana de la mente humana. A esto le ayuda una atmósfera opresiva
y lúgubre que no deja de ser la expresión simbólica de la mente de Saxon. La
aparente complejidad que destila la película tiene sus inconvenientes, ya
que el aficionado al terror explícito y no partidario de ver cosas muy
profundas puede considerar a La pesadilla como una película aburrida y falta
de ritmo.
No obstante, el espectador que prefiera el arte de sugerir a la muestra pura
y descarnada quedará tocado con la película y verá en la figura de Walker a
un fiel discípulo lynchiano muy a tener en cuenta. La pesadilla es una de
esas películas menores que no te dejan indiferente: o se aborrece o se
disfruta. Y es que sus premisas no son fáciles de digerir por lo
claustrofóbico de su puesta en escena y las reacciones ambiguas del
protagonista. Aquí es donde el cinéfilo puede ver que la película guarda
similitudes con las excelentes El maquinista y La escalera de Jacob, grandes
ejemplos del cine de suspense psicológico.
Por otro lado, Jeff Daniels consigue la mejor interpretación de sus últimos
años y demuestra ser un actor versátil y no sólo válido para la comedia de
sal gruesa estilo Dos tontos muy tontos. Entre los secundarios destacan Gil
Bellows -de la serie Ally McBeal-, Emily Bergl, protagonista de Carrie 2, y
Julian McMahon -al que podremos ver este verano como el villano de Los 4
fantásticos-. Los tres cumplen en sus papeles, si bien Daniels es quien
lleva el peso de la película, hasta tal punto que uno no puede imaginarse
esta peculiar pesadilla sin su atormentado rostro.