CRÍTICA DE UNDERWORLD

Por Emilio Martínez
 
Mucho se ha hablado en los últimos tiempos de Underworld. Una historia a medio camino entre Matrix y Romeo y Julieta, donde los Montesco y los Capuleto son sustituidos por vampiros y hombres lobo. Cierto es que la estética de Matrix está presente en toda la película: en la fotografía, el vestuario, los efectos especiales...; Asimismo, puede que un ligero toque de Romeo y Julieta pueda apreciarse también. Sin embargo y ante todo, Underworld es una película de mafias y crimen organizado hecha por y para freaks.
Con un guión que bebe por todos los lados de los libros de rol de Vampiro: La Mascarada, cuyos editores han demandado a la película, Len Wiseman dirige una película fascinante de principio a fin, con una ambientación maravillosa, una historia que engancha, unos personajes ambiguos -a cada cual más interesante- y unos efectos especiales, que sin ser espectaculares, ayudan de sobra a mantener el buen nivel del film.
Kate Beckinsale, en un papel muy alejado de las comedias románticas de la que es habitual, está simplemente perfecta –una pena su doblaje, que no está a la altura de su interpretación. La química entre ella y Scott Speedman – al que ya vimos en Felicity- y la fantástica Mi Vida Sin Mi- funciona, y eso beneficia enormemente al conjunto de la película.
Otro gran acierto de Underworld, es haber sido rodada en Praga y Bucarest, ciudades encantadas cuyas calles son el escenario perfecto para este tipo de películas. De hecho, Stephen Sommers ha rodado su próxima película Van Helsing en las calles de Praga.
Como en todas las películas, Underworld tendrá sus detractores. Pero lo que es innegable es que Len Wiseman, recién llegado del mundo de los video clips y novio de Beckinsale, ha sabido dotar de personalidad a la película, impregnándola de un estilo propio, algo poco habitual en estos días y que únicamente algunos directores como Tim Burton son capaces de hacer.
En definitiva, una película muy recomendable para freaks, gente que le guste el cine fantástico y amantes del cine vampírico. Esperemos que la secuela no tarde mucho en llegar.
 
CRÍTICAS RECIENTES