CRÍTICA DE DRAGON WARS

Por Ryujy
 
Asistimos a un cuento coreano hecho película, lametablemente no de la mejor manera.

La historia en sí no es mala; dos bestias mitológicas similares a las serpientes buscan desesperadamente a otro ser celestial para poder convertirse en dragones, cada quinientos años la batalla se reedita. La última reencarnación es en nuestros tiempos, y una pareja de jóvenes deberá escapar del malvado Buraki, para que éste no se convierta en un dragón todopoderoso.

Una película poco creíble, no porque sea completamente fantástica, sino porque los personajes no convencen, y parecen tomarse todo con completa naturalidad cuando lo que viven es una completa locura. El joven reportero protagonista asume su terrible destino como si su misión no fuera importante, con tanto desdén como inexpresividad, es difícil determinar si tanta apatía es culpa del joven actor o de Hyung-rae Shim, el responsable de esta película descartable. Hay también una serie de personajes secundarios destinados a generar un humor que no termina de aparecer nunca, en ese sentido la película es un fracaso total.

Tal vez la única virtud de este film, (lo que lo salva del aplazo teniendo en cuenta el tipo de película que evaluamos), sean por supuesto, los efectos especiales. Sin llegar a ser los mejores que se han visto están muy bien. Y de la mano de los efectos especiales las delirantes escenas de acción con disparos de todo tipo que harán las delicias de los que busquen este tipo de situaciones. Existen varias escenas de acción, hasta una en la edad media, sin embargo, lo mejor es un enfrentamiento entre un ejército medieval, dotado de todo tipo de monstruos mitológicos y un escuadrón de soldados con todas las armas actuales, sin duda lo mejor de la película.

El final no provoca demasiada emoción, apenas pasa lo que uno puede intuir desde el principio, y no satisface.

Película para ver una vez con algunos refrigerios, cuando hay deseos de acción, y luego enterrarla de vuelta en lo profundo del videoclub, para no volver a alquilarla ni reencarnado.
 
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