CINE · AULLIDOS
Crítica de Sé lo que hicisteis el último verano 3 (2006)
I´ll Always Know What You Did Last Summer
Crítica de Sé lo que hicisteis el último verano 3
Otro verano, otro secreto, otro camelo.
Jim Gillespie, Kevin Williamson, Danny Cannon y Trey Callaway deben de estar carcajeandose todavía desde el lanzamiento de la película en EEUU, y se alegraran de no tener nada que ver con ella, porque muchos quizá tengamos que retractarnos de nuestra opinión sobre sus dos primeras películas despues de ver lo que han hecho Michael Weiss y Sylvain White.
Numerosos detalles hacen desconfiar, de antemano, de la calidad de esta secuela. Lo primero e inevitable de ignorar es que es una tercera parte lanzada directamente al mercado del dvd (producida por Original Film para Mandalay (la productora implicada directamente en las otras dos entregas). Segundo: su título traducido del más o menos aceptable I'll Always Know What You Did Last Summer a Sé lo que hicisteis el ultimo verano 3. Y Tercero: el toque sobrenatural y la ausencia de Jennifer Love Hewitt y Freddie Prinze Jr (ocupados en proyectos más interesantes), y de Kevin Williamson (que ni siquiera produjo la segunda), a quien ni siquiera se cita en los créditos con el clásico: Basado en los personajes creados por..., solo se hace referencia a Duncan, el autor de la novela, porque solo contínua el pescador del garfio.
El estilo autoparodico de las anteriores películas (sobre todo de la primera, en la que Williamson seguía satirizando el genero, pero con menos éxito que con otros de sus guiones) es reemplazado por una ausencia absoluta del sentido del ridículo. Víctimas que utilizan como defensa a un posible agresor una bomba de aire de bicicleta, cámaras que fotografían por sí solas, y la larga serie de dudas que arroja ese final "sobrenatural" en cuanto a los mensajes de texto de teléfono móvil y algunas otros detalles más. Después de todo esto, el pasado de Ben Willis (a quien por cierto no se nombra ni una sola vez) en las Bahamas, su anterior familia y la implicación de Will Benson en los crimenes no parecen ya tan irrazonables.
Sylvian White, procedente del mundo de los videoclips, filma uno de noventa minutos con planos nuevos cada dos segundos, abuso de destellos y con su música punk-rock favorita. Y lo inconcebible es que se siente satisfecho.
El primer paso hacia la conversión del asesino antagonista en el único protagonista de la saga. La peor película de terror del año. La edad de plata del slasher adolescente está más que acabada.
Una cosa más, nadie como Muse Watson para interpretar a Ben Willis.