CINE · AULLIDOS
Crítica de Igor (2009)
Igor
Crítica de Igor
Hacía tiempo que no sufría tanto en una butaca de cine con una película inferior a 90 minutos y de animación, pues para ser sinceros, en la mayoría de los casos, estas están destinadas al público infantil y hay que cambiar el chip, pero con esta es imposible.
Para empezar, y no es lo peor, Igor viene doblado en nuestro país por Santiago Segura, y se nota demasiado, es decir, que sólo le falta en algún momento soltar alguna “Torrentez”. En su versión original viene doblado por John Cusack, y me pregunto yo, ¿es tan difícil poner al doblador habitual de este actor?... pues no, el tema es que se busca a una voz conocida para vender más entradas y sino que le pregunten a ogros, pandas y demás muñequitos de Dreamsworks.
La película cuenta por enésima vez la historia de los desplazados o marginados de esta sociedad que salen adelante a pesar de las trabas que les ponen, del amor que encontramos en aquellas que son poco agradables de ver pero con un corazón inmensos, y por supuesto, de las amistades que nos dicen las cosas como son y nosotros no aceptamos hasta que nos damos cuenta. En fin, que el guión es como de lo más previsible y aburrido en mucho tiempo.
Respecto a la animación y dirección, decir que la primera puede causar algún que otro susto, no sabemos si por que a los muñecos los han creado así, o por que querían innovar, o por que simplemente es así de mala, y la segunda, después de pasados unos minutos, y muchos movimientos de cámara gratuitos (para que veamos que el director conoce el medio) cae en el olvido y se convierte en la dirección más aburrida en mucho tiempo en una película de animación.
En resumen, posiblemente sea la peor película de animación que he visto en los últimos años, pero en fin, no soy yo quien debe juzgarla sino los más pequeños, ya que es a ellos a quien va dirigida.
Lo mejor: Nada.
Lo peor: Todo.