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Crítica de Millennium 1: Los Hombres Que No Amaban a las Mujeres (2009)
Män som hatar kvinnor
Crítica de Millennium 1: Los Hombres Que No Amaban a las Mujeres
Lo sueco está de moda, primero fue la extraña historia de amor de “Déjame entrar” y ahora el fallecido Stieg Larsson y su trilogía literaria “Millenium”, cuya primera parte adaptada para la pantalla, deja buen sabor de boca pero con matices que en breve desvelaremos.
“Los hombres que no amaban a las mujeres” es una película que entretiene a pesar de sus 150 minutos de duración. Aun así esta película es una serie de televisión recortada para cine. Esta dividida en tres actos, y si nos fijamos en los 2 primeros, al final, solos les falta la palabra “continuara”, pues siempre acaban con un giro de la trama sorprendente, música de intriga, y un plano donde los protagonistas ponen cara de: “pero esto… ¿qué es?
Desconozco el libro de Stieg Larsson, y al margen de lo escrito en el párrafo anterior, el guión es comedido, es decir, sin ser una obra magna, cumple con los requisitos para entretener: personajes bien explicados, giros inesperados, buena resolución, prólogo y epílogo, etc.
Todo ellos ambientado en una Suecia, y alrededores, tan angustiosa y agobiante, que en algunos momentos nos recuerdan a aquella ciudad sin nombre de “Se7en”, o más recientemente a aquel pueblo de “Los ríos de color púrpura”, pero sin caer en la tétrica iluminación de ambas.
En el apartado técnico nos damos cuenta que la realización es muy de telefilm de sobremesa, es decir, cantidad de primeros planos en los interiores y muchos planos generales en los exteriores, y para no engañarnos, Niels Arden Oplev, el director, proviene del medio antes citado y apenas cuenta con otra película rodada para cine. Además la película no está mal rodada, de hecho, la secuencia de la vejación a un personaje principal y su pronta resolución, son de un “gore” visual, poca veces visto en una película tan comercial como lo es esta.
Tanto el montaje con la iluminación también son muy televisivos. El primero impecable, y el segundo un poco descuidado en algunas secuencias. De la música mejor no hacer ninguna mención por que es como para acompañar imágenes y por que toda película debe tenerla, pero al igual que las mezclas de sonido, se nota una ligera dejadez por ambos departamentos.
Sin embargo, en lo que se refiere al apartado artístico todos los actores están sorprendentemente bien, y por supuesto, mención de honor merece Noomi Rapace, quien con su mirada turbia a momentos y de corderito degollado en otros, hace que nos creamos su papel sin dudarlo un momento y consigue que el espectador la acompañe por el metraje en todo momento. Estoy seguro que la veremos en un par de años en alguna superproducción americana.
Lo mejor: Noomi Rapace, sobre todo en su vejación y su posterior venganza.
Lo peor: Seguramente que la comparación con el libro sea objeto de discusión durante los próximos días.