CINE · AULLIDOS
Crítica de Km. 666 (2003)
Wrong Turn
Crítica de Km. 666
No cabe duda de que La matanza de Texas y Las colinas tienen ojos crearon escuela allá por los años setenta. Ahora, treinta años después, multitud de películas que se estrenan deben mucho a las obras maestras de Tobe Hooper y Wes Craven. Muestra de ello son títulos como La casa de los mil cadáveres, Km 666 y el remake de la propia Matanza de Texas que no tardará en estrenarse en nuestro país.
En esta ocasión, unos chavales encabezados por Eliza Dushku -¿sonreirá alguna vez esta mujer?-, conocerán a una peculiar familia de deformes caníbales que viven en los bosques de Virginia trastornados por haber visto la edición especial de El Señor de los Anillos doscientas cincuenta veces. Y es que sin duda, los malos malísimos de esta película no tienen nada que envidiar a Légolas y compañía en el manejo de los arcos, las hachas y demás armas de la Tierra Media.
Bromas aparte, Km.666 es una película con muchos altibajos. El principio parece de telefilm: una situación ridícula, unos personajes horriblemente construidos, una dirección pésima… Sin embargo, luego llega la escena de la cabaña y aquí hay momentos memorables: el descubrimiento de la comida casera, Dushku y su amiguito escondiéndose debajo de la cama mientras su amiga cae frente a ellos…
La pena es que el buen clima de tensión creado a mitad de película cae de nuevo en picado al llegar a la parte sonrojante de los saltitos por los árboles a lo Tigre y Dragón.
Aunque la película no merezca la pena verla en cine, es de agradecer que una pequeña distribuidora como DeAPlaneta, trate de satisfacer a los amantes del terror, trayendo a nuestros cines títulos como éste, Dark Water o La Maldición. Películas que de otro modo tendrían muy difícil su exhibición en las salas de nuestro país.