CINE · AULLIDOS
Crítica de Green Lantern (2011)
Green Lantern
Crítica de Green Lantern
De la mano de Martin Campbell llega a nuestras pantallas Green Lantern, un superheroe de menor envergadura si lo comparamos con otros de la talla de Superman o Batman.
Todo empieza cuando un linterna verde, que son los guardianes del universo, se estrella en la tierra legando su cargo al humano de turno. Este viaja al planeta donde se congregan los linternas verdes para realizar su entrenamiento, para más tarde enfrentarse al extraterrestre malvado de turno que ha poseído a un pobrecillo humano. Este es el argumento de los casi 110 minutos que dura la película, y si bien el principio se deja ver, luego comienza a aburrir, salvándose algunas secuencias, todas ellas de acción, muy bien realizadas por Martin Campbell.
Campbell es un señor inglés que con el tiempo ha ido aprendiendo y hoy en día es uno de los mejores realizadores de corte clásico que hay en la industria. Aquí va un paso mas allá, pues combina momentos que casi son de animación, como todo el prólogo inicial, con secuencias de acción al uso como la primera aparición de linterna verde en la tierra, salvando a Tim Robbins de un helicóptero, que puede llega a recodar al “Superman” de Richard Donner.
Los efectos especiales no son malos, pero en algunos momentos parece que estamos ante una película de animación más que antes una película de imagen real, en especial los momentos que se narran en “Oa”, planeta de los linternas verdes. Tras el montaje encontramos a Stuart Baird, un veterano de la industria, habitual en cine de Donner, y por lo que quizás algunos momentos nos recuerden a “Superman”.
La música de James Newton Howard (Señales), acompaña muy bien a las imágenes, pero en ningún momento al salir de la sala recordaremos los temas. Suele ser muy habitual que las películas de superhéroes tengan un tema principal del que siempre solemos acordarnos, pero aquí no, se echa en falta en todo momento.
El casting es un poco batiburrillo, Ryan Reynolds no termina de encajar en la piel de un superhéroe de este calibre. Al principio parece un primo de Maverick, el personaje que interpretaba Tom Cruise en “Top Gun”. Blake Lively (The town) es muy guapa y muy mona, pero no deja de ser un florero, y no nos la creemos de novia de Linterna verde. Los secundarios como Tim Robbins (Cadena perpetua), Mark Strong (Rocknrolla), y Peter Sarsgaard (La huérfana), están comedidos, pero sin destacar mucho, es decir, son conscientes que no están en una película de Oscar, y poco más.
En resumen, es una película flojita pero tampoco estamos ante un superhéroe de primera categoría. Teniendo a Martin Campbell y 200 millones de presupuesto, se espera muchísimo más. Las 3D funcionan muy bien en la secuencias de animación, en el resto es casi innecesario.
Lo mejor: La labor de Martin Campbell tras la cámara.
Lo peor: Esperábamos más con ese presupuesto.
Crítica de Green Lantern
A excepción de las películas de Batman, Warner no tiene suerte con su pelis de superhéroes. El principal problema, según lo veo, radica en que los heroes DC son muy distintos a los de Marvel. Por decirlo de alguna manera, el personaje DC más del estilo de los heroes Marvel es Batman, un héroe humano, mucho más oscuro, pero con sus debilidades y traumas muy claros. Si comparamos con Superman, Green Lantern, Wonder Woman vemos que son héroes de otro nivel, más grandes, más cósmicos, un nivel que no tengo claro sea tan adaptable al cine.
En este caso, Green Lantern nos narra la historia de Hal Jordan, un humano que es elegido entre todos los habitantes de la Tierra, para ser el portador de un anillo de poder que le confiere superpoderes. Nuestro héroe, pasa a formar parte de una especie de policía cósmica encargada de defender el universo del mal, y sobre todo, de Parallax, una fuerza imparable que amenaza la existencia de todos los seres vivos.
Green Lantern es ni más ni menos que lo que yo me esperaba: un espectaculo visual para los fans del cómic. Yo no quedé defraudado, una vez deje atrás mis miedos (mira tú, como el prota del filme) y le quité importancia a la historia. Una vez más, han querido meter demasiadas cosas en la película, demasiada información, demasiadas relaciones entre todos los protagonistas, demasiado pretenciosa. ¿Porque esa obsesión en el cine americano de presentarnos siempre el conflicto generacional padres e hijos? Esa manía de unir a todos los personajes que salgan en la pantalla, y sobre todo, la moralina, el mensaje. De verdad que no hace falta.
El éxito de Iron Man, por ejemplo, se basa en su falta de pretensiones, pura diversión, como podían haber hecho perfectamente con Green Lantern. Hay buenos gags y momentos divertidos, pero la película no se decide a ir por ese camino, cambia muy bruscamente el tono de una escenas, llendo de una muy tonta y divertida a una cósmica, grandiosa. El resultado es que la narración pierde fluidez, y el conjunto queda desdibujado.
La historia, atropellada, cuenta demasiadas cosas. Las escenas que se imaginan claves, las peleas, el entrenamiento del protagonista, o el origen de los Guardianes del Universo (los creadores de los Green Lantern, una especie de policia espacial), acaban por defraudar al quedarse muy cortas, demasiado rápidas: te quedas con ganas de ver más desarrollo, y las batallas son poco coherentes con el argumento. La elección de un villano como Parallax, demasiado grande para una primera historia, demasiado para un Lantern novato, no hace sino quitarle más credibilidad a una historia y de por si, floja, con muchos conceptos de los cómics, pero mal unidos.
Visualmente, es otra cosa. Los escenarios, sobre todo OA, el planeta de los Lanterns, impresionantes, como ya sabíamos por los trailers. Los aliénígenas, clavados a los de los comic y creibles (bueno, todo lo creible que puede ser un alienígena púrpura), con cielos llenos de luz, de estrellas, nebulosas, y todo brillante, muy brillante. Los trajes de los Lanterns, personalizados, brillando siempre con un fulgor verde, muy molones.
El 3D no se nota excesivamente, lo cual es de agradecer. No abusan de él. Pero en general, me esperaba más del director, más accion teniendo en cuenta que es el director de Casino Royal. Aunque se dejan ver escenas espectaculares (la primera pelea de Parallax contra un lantern, Abin Sur, en apenas 10 segundos es la leche) nos quedamos con ganas de mucho más.
Los actores lo hacen bien para los textos que tienen. Ryan Reinolds hace su papel de macarrilla, graciososo cuando tiene que serlo y serio en los momentos oscuros. Blake Lively, saca petroleo, guapa, muy guapa y creible en su papel de chica del héroe, fuerte y segura. Decepción total con Tim Robbins, el pobre tiene, probablemente, el peor de los personajes con el que poco puede hacer. Mark Strong, el mejor, como Siniestro, desarrolla el personaje sin apenas gestos, clavando el de los cómics, un tipo altivo y lejano. Por último, destacar tambien el trabajo de Peter Sarsgaard, un villano muy atractivo, bastante más que el propio protagonista.
Se ven varios homenajes a otras pelís de héroes DC, uno muy claro a Superman I y la escena de la terraza, una conversación que arrancó los aplausos del público, con una frase demoledora que nos hizo reir a todos. Hay escena despues de creditos, (no al final del todos, si no cuando acaban los principales) así que quedaros en vuestras butacas un poco más.
Resumiendo: espéctaculo visual que intenta ocultar una historia muy floja. Para algunos, como para mi, lo consigue, pero para el resto, a juzgar por las primeras críticas, definitivamente no.
Lo mejor: todo lo visual es magnífico.
Lo peor: la historia y el exceso de información.